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lunes, 30 de noviembre de 2015

Vídeo,Presentación del Leopard 3

Esta es la version mas reciente de la serie de los tanques pesados Alemanes Leopard en esta ocacion el evolucionado Leopard 3 ,la respuesta alemana al tanque ruso T-14 ARMATA


Presentación del Leopard 3
Esta es la version mas reciente de la serie de los tanques pesados Alemanes Leopard ,en esta ocacion el evolucionado Leopard 3 ,la respuesta alemana al tanque ruso T 14 ARMATA
Posted by Tecnologia belica y armas on lunes, 30 de noviembre de 2015

TecnologiaBelicayArmas

Documental completo sobre el rey del cielo

El Ráfale de Dassault System


Fue necesario 20 años para que el Ráfale se impone como la punta de lanza del ejército del aire francés del siglo XXI. Este documental Narra su turbulenta historia y se presenta en vuelo y en acción.


http://www.defense.gouv.fr

Conozca de cerca los poderosos sistemas de misíles antiaéreos Buk

RT.COM - La Empresa Científica y de Producción Start, especializada en el desarrollo de equipos militares, comenzará la fabricación en serie destinada a la exportación del complejo de misiles antiaéreos Buk, diseñado para contrarrestar la acción de gran variedad de objetivos aéreos. Vea más de cerca el complejo industrial de esta empresa sita en la ciudad rusa de Ekaterimburgo, y conozca la evolución de estos potentes sistemas de ataque.

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https://actualidad.rt.com

Polonia se replantea la compra a Raytheon y Airbus de misiles y helicópteros

Infodefensa.com - La llegada al gobierno polaco del partido conservador Ley y Justicia tras las elecciones de hace un mes pone en peligro la compra milmillonaria negociada por las Fuerzas Armadas del país de misiles Patriot a la firma norteamericanaRaytheon y de helicópteros H225M (en la imagen de abajo) a la europea Airbus. El nuevo ministro de DefensaAntoni Macierewicz, puso en duda el pasado miércoles la continuidad de estas adquisiciones, corroborando el vaticinio recogido por Infodefensa.com hace tres meses.
Finalmente, Macierewicz ha apuntado que la intención de su ministerio tiende “hacia la repetición de la licitación si los resultados de las conversaciones sobre la obtención de compensaciones industriales (offset) hacen imposible llegar a un acuerdo” para la adquisición a Airbus de helicópteros H225M Caracal, modelo preseleccionado en abril por el anterior Ministerio de Defensa en un programa de 10.000 millones de zloty (más de 2.300 millones de euros al cambio actual), como informó entonces este medio.
Varsovia también anunció aquel mes su preferencia por Raytheon, fabricante de los misiles Patriot (en la imagen superior ), para dotarse de un nuevo escudo antimisiles estimado en 24.000millones de zloty (más de 5.600 millones de euros). La elección dejó fuera a Eurosam, el otro candidato, un consorcio formado por la francesa Thales y la europea MBDA. Ahora, afirma Macierewicz, las condiciones de ese “contrato potencial han cambiado mucho” desde entonces. “El precio es mucho mayor, la entrega será mucho más tardía”, lo que le lleva a sentenciar: “El contrato es prácticamente inexistente”. En su momento también optó a este programa el consorcio Meads, liderado por la estadounidense Lockheed Martin, pero, al igual que ocurrió con una oferta israelí, fue rechazada para dejar únicamente dos candidaturas. El anterior Ministerio de Defensa comunicó que el grupo polaco PHO se asociaría con el ganador para sacar adelante el programa.
Sikorky y AgustaWestland pueden volver a competir
En cuanto al programa de los helicópteros, Polonia abrió en 2013 el procedimiento para elegir al fabricante de setenta aeronaves, recortados finalmente a cincuenta, que deberían ser suministrados entre 2017 y 2022 en tres variantes: una para el transporte multitarea, otra de búsqueda y rescate y, la última, para operaciones de lucha antisubmarina.
Junto a Airbus Helicopters compitieron la italo-británica AgustaWestland(AW), con su modelo AW149, y la norteamericana Sikorsky, con su S-70Se trata de las tres empresas contempladas desde un principio por Polonia. En sus declaraciones del pasado miércoles, recogidas por Defense News, el nuevo titular de Defensa polaco dice esperar que ante la reapertura de un proceso de licitación, Sikorsky y AgustaWestland vuelvan a presentar ofertas.
La empresa que logre hacerse con el contrato, sea Airbus u otra, suministrará las aeronaves con las que se iniciará el reemplazo de la flota de 250 helicópteros de la era soviética que aún operan en las Fuerzas Armadas del país, formada principalmente por los modelos rusos Mi-2Mi-8 y Mi-17 de transporte y el Mi-24 de ataque. En su inventario también se cuenta con una treintena de helicópteros W-3 Sokol, fabricados por la compañía nacional PZL-Swidni
http://www.infodefensa.com

Desarrollo Tecnológico,Este chip carga tu smartphone en solo 10 minutos

SINGAPUR.- Una de las principales debilidades de los smartphones es el tiempo de duración de la batería. Existen avances que plantean diversas alternativas para mejorar la eficiencia de las batería u optimizar el tiempo de carga.


Nanyang Technological University de Singapur ha logrado, por su parte, crear un chip capaz de poner cargar la batería en menos de diez minutos.

De acuerdo con Strait Times, el proyecto dirigido por el profesor Rachid Yazami, uno de los precursores de las actuales baterías de iones de litio, desarrolló un chip inteligente que se incrusta directamente sobre la batería, permitiendo ejecutar así un algoritmo que mide la eficiencia, tensión y temperatura de la pila.

Este algoritmo calcula con precisión la magnitud exacta de energía requerida para cargarse al 100% en el menor tiempo posible.

Tras cinco años de desarrollo, el tamaño del dispositivo es pequeño. Tal como afirma IBTimes, la arquitectura de su diseño permitiría su integración en cualquier dispositivo móvil.

Además, debido a que mide en tiempo real las condiciones de la batería, incluyendo su temperatura, el chip podría servir para prevenir el recalentamiento del smartphone.

Esta es una importante innovación debido a que el chip monitorea las condiciones de la batería al momento, variables que no se consideran en las baterías actuales.

"Mi visión para el futuro es que cada batería tenga este chip, que reduce el riesgo de incendios de la batería en los dispositivos electrónicos y en los vehículos eléctricos, extendiendo su vida útil", señala Yazami.

Yazami afirma que ya está en conversaciones con grandes fabricantes para incluir su adelanto en futuros smartphones.

posta.com

Mercenarios sudamericanos en el conflicto de Yemen

José María Navarro

Defensa.com - Emiratos Árabes Unidos habría desplegado 450 mercenarios colombianos y chilenos en el conflicto que mantiene con Yemen junto a otros países del Golfo Pérsico. Estos mercenarios, sobre todo colombianos curtidos en el conflicto contra las FARC, habrían sido reclutados por Emiratos, primero para actuar como una fuerza de protección de instalaciones petrolíferas y como personal de seguridad, sin embargo habrían sido desplegados también a la zona de guerra.

Así lo recogen tanto el periódico New York times como la agencia de noticias Ablul Bait, que afirman que hasta 1.800 operadores privados sudamericanos han sido formados en instalaciones militares de Emiratos durante los últimos cinco años. El programa habría comenzado contratando una empresa proveedora de servicios de seguridad relacionada con Erick Prince, fundador de la conocida Blackwater, aunque actualmente sería gestionado directamente por las Fuerzas Armadas de Emiratos.
Según New York Times, estos trabajadores estarían recibiendo sueldos mensuales que oscilan entre los 2.000 y 3.000 dólares cuando desempeñan tareas habituales como la protección de oleoductos, nómina que se incrementaría otros 1.000 dólares en el caso del despliegue para combatir a Yemen. Emiratos Árabes Unidos participa en la coalición de nueve países liderada por Arabia Saudí para “restaurar la legitimidad” del gobierno del presidente yemení Abd-Rabbu Mansour Hadi frente al alzamiento de los houties que apoyan al ex presidente Ali Abdullah Saleh.

(José Mª Navarro García)

http://www.defensa.com

Mas Cicare,el primer CICARÉ 8 salió de la fábrica con destino a Europa

El primer helicóptero biplaza CICARÉ 8 salió de la fábrica de Saladillo con destino a Europa.


El nuevo Cicaré 8 es un helicóptero biplaza ULM (Ultra Light Machine), un nuevo concepto, respaldado por 60 Años de experiencia en el desarrollo de helicópteros.
Toda la experiencia de Augusto Cicaré y su equipo Técnico, de Ingeniería y de Diseño volcada en este nuevo producto que pone de manifiesto la innovación, confiabilidad, calidad, practicidad, maniobrabilidad y economía que caracteriza a los productos de Cicaré S.A.

HELICÓPTERO LIVIANO CICARE 8

INTRODUCCIÓN


Experiencia. Diseño


El objetivo era desarrollar un helicóptero biplaza lado a lado dentro de la categoría ULM (Ultra Light Machine), basado en la plataforma de la línea Cicaré 7B y 7T, para ser también comercializado en la modalidad de “kit”.


Se priorizó el bajo consumo de combustible, el bajo costo operativo, y el bajo peso vacío para lograr una mayor carga útil. Para esto último se incorporaron nuevos materiales de última tecnología.
Toda la experiencia de Augusto Cicaré y su equipo Técnico, de Ingeniería y de Diseño volcada en este nuevo producto que pone de manifiesto la innovación, confiabilidad, calidad, practicidad, maniobrabilidad y economía que caracteriza a los productos de Cicaré S.A.



CARACTERÍSTICAS

MECÁNICA


ESTRUCTURA


SEGURIDAD


DISEÑO



COMFORT



PERFORMANCE




ESPECIFICACIONES TÉCNICAS



MOTOR

EPA R917 Ti

135 HP

PESO

Empty: 280 Kg. (620lb)

MTOW: 480 Kg. (1060lb)

DESEMPEÑO

VNE: 194 Km/h

Cruise speed: 150 km/h

Climb rate: 7 m/s - 1400 ft/min

Techo de servicio: 4500 m.

COMBUSTIBLE

Type: 95 octane

Endurance: 2,5 hr

Galeria


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http://www.cicare.com.ar

NOTICIAS DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA ARGENTINA,PROGRAMA MEMOSAT

Recuerdos indestructibles


INFORMES — POR CECILIA DRAGHI

Un grupo formado por investigadores de cinco instituciones públicas de la Argentina trabaja en la búsqueda de memorias informáticas cada vez más efectivas, más resistentes a las hostilidades del espacio exterior. Materiales superconductores en la mira.



Descargar archivo MP3 de Carlos Acha

Un día perfecto junto al mar. Muchas fotos, algunas se subirán a Facebook, otras se bajarán a la computadora. Ese momento que queremos guardar en el recuerdo también incluye alguna filmación con el celular. Estos ritos ya son un clásico de la playa, que tiene a sus pies gran parte del soporte de ese mundo virtual. Es que la memoria electrónica, la que se usa a diario en esos dispositivos tecnológicos, está basada en un componente de la arena, el silicio. Este material hoy permite guardar datos de todo tipo, desde imágenes familiares, hasta informes confidenciales, secretos de estado, conocimientos académicos, finanzas mundiales, mensajes de amor, y todo lo que el mundo ha producido en los últimos tiempos.

Gran parte de la actividad humana está informatizada. Cada vez se requieren equipos más veloces, con mayor capacidad de almacenamiento, más pequeños, más livianos, más resistentes a situaciones hostiles y más… La demanda es insaciable. Siempre se necesita más y más. Y el silicio parece haber llegado a su límite.

“El silicio dio lo máximo que pudo”, señala Carlos Acha, director del Laboratorio de Bajas Temperaturas de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (Exactas-UBA). “Cada año y medio se venía duplicando la densidad de la información guardada en las memorias. Pero el avance en la compactación de memoria se está deteniendo y ya no es fácil avanzar. Se está llegando a un límite. Es por esto que se están buscando otros mecanismos y otros materiales”, agrega.

En este aspecto, coincide Marcelo Rozemberg, investigador del CONICET y profesor del departamento de Física de Exactas-UBA, quien dijo a el Cable (publicación del área de Medios de Exactas-UBA): “Desde hace años que se viene previendo la muerte de las computadoras de silicio, en el sentido de que cada vez están más cerca de su límite, no van a poder mejorar más. Entonces, surge la necesidad de buscar otros materiales”.

Ellos, junto con Pablo Levy, investigador del CONICET en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y un equipo de una veintena de ingenieros, químicos así como físicos, trabajan en la Argentina desde hace años en hallar alternativas al silicio. “Estudiamos una tecnología emergente para realizar memorias permanentes, que pueden resultar veloces, miniaturizables y capaces de soportar ambientes adversos”, indican sobre su proyecto llamado MeMOSat que ya recibió dos distinciones nacionales. (Ver Recuadro “Premios por dos”).

Estos científicos argentinos se suman a una inquietud mundial. “Toda la comunidad internacional plantea la necesidad de memorias distintas a las actuales. Necesitamos no sólo otro material, sino otro concepto de cómo funciona”, puntualiza Acha, y más adelante precisa: “Nosotros estudiamos un tipo de memoria, pero hay al menos diez diferentes que se están investigando y pueden llegar a ser el futuro tecnológico de la memoria flash actual”. La memoria de estado sólido con tecnología flash es la que utilizan los teléfonos celulares, cámaras fotográficas, pen drives, etcétera. Son dispositivos en los que se escribe, se guarda la escritura, y se recupera sin necesidad de movimientos mecánicos como en los discos rígidos magnéticos u ópticos. La información se maneja en forma electrónica exclusivamente, incluso en el borrado cuando decidimos descartar información y recuperar espacio de memoria.

El caso del equipo argentino es específico y tiene un objetivo preciso. “Nosotros no apuntamos a una memoria de uso popular y comercial como el de las computadoras, o las de un pen drive o un celular. Nosotros apuntamos a lo que podríamos llamar aplicaciones nicho, donde hay pocos interesados pero muy poderosos”, resalta Levy.

El desafío es grande y ambicioso. Tiene en la mira el espacio exterior (fuera de la Tierra). La consigna es lograr resguardar con éxito una gran cantidad de datos, de las inclemencias del universo, durante el mayor tiempo posible, sin que ocupe demasiado espacio y pese lo mínimo e indispensable. Se trata de diseñar una memoria para ser usada en satélites.

Houston, tenemos un problema

Un hecho parecido al catalogado como “Houston, tenemos un problema”, vivió la agencia espacial norteamericana, NASA, meses atrás cuando el robot “Curiosity”, que exploraba en la zona del cráter Gale en Marte, presentó complicaciones en la memoria de la computadora. Al igual que muchas naves espaciales, este rover que se desplaza por territorio marciano lleva un par de computadoras principales redundantes para tener una copia de seguridad disponible si la otra presenta errores.

La ley de Murphy que señala con humor: “todo lo que puede salir mal, seguro que saldrá mal”, mostró una vez más que no sólo se cumple en la Tierra sino también en el planeta rojo. “Al aparato que está en Marte le falló la memoria, entonces comenzó a operar la computadora secundaria, a la que también le falló la memoria, porque está sujeta a una radiación importante. Los dispositivos fallan en esas situaciones”, describe Levy.

Verdaderamente hostil es el universo. A las radiaciones se le suman los cambios bruscos de temperatura. “Son ambientes con grandes saltos de temperatura según le dé el sol a la superficie del aparato o no le dé. Puede variar 350 grados: desde 200 grados bajo cero a la noche, hasta 150 grados cuando le pega el sol”, ejemplifica Acha. Tener que soportar una amplitud de temperatura tan grande no es saludable para nadie, y tampoco para los equipos electrónicos. “No es raro un eclipse en el espacio; si el satélite pasa por un cono de sombra, varía bruscamente la temperatura. Hay muchas estrategias para cambiar eso. Por ejemplo, ubicar a la computadora de vuelo en un ambiente climatizado, pero esto es caro para mandar a una expedición al exterior, porque resulta pesado y consume energía”, compara Levy.

No sólo el allá afuera es poco amigable, sino también el camino para llegar hasta allí es peligrosamente vertiginoso. “Estamos trabajando para que las memorias puedan soportar mejor el shock asociado al despegue de un cohete”, puntualiza Levy.

MeMOSat, Mecanismos de Memoria en Óxidos para aplicaciones Satelitales, es el nombre de este proyecto que tiene en la mira al espacio exterior, pero a largo término no descartan objetivos terrenales con ambientes altamente hostiles. “A mediano plazo –dice Levy–, nos gustaría tener memorias que sirvan en reactores nucleares, que son zonas muy inhóspitas o agresivas. También para equipos que trabajan en áreas volcánicas con temperaturas muy altas, que requieren guardar información, y que en un pen drive tradicional se borrarían”.

Resetear o reiniciar la computadora es algo que cualquier usuario ha hecho alguna vez en su vida con sólo apretar un botón al alcance de la mano, claro que cuando esto ocurre a miles y miles de kilómetros y con equipos de alta sensibilidad que dependen de la informática, la cosa se complica. “Gente de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) nos decía que a los satélites, al igual que a una computadora, cada tanto es necesario apagarlos y volver a encenderlos porque algo se colgó en el equipo en cuanto a las unidades que procesan información. Cuando arranca todo de nuevo, se necesita que las condiciones de vuelo estén almacenadas en memorias robustas”, indica Acha. Por su parte, Levy expresa: “Esa información vital debe estar asegurada. Son cien bits, es muy poca memoria, pero debe ser ultrasegura porque no se debe borrar, ya que por ejemplo le permite el control de la posición en que estaba orientada la antena, cuánta energía le queda, cuál es su posición, etcétera”.

Grande por lo poderosa, pero no por el tamaño. “Lo que estamos investigando es un nuevo tipo de memoria bien resistente, y –en una primera etapa– queremos hacer una memoria chiquita, pero bien diferenciada”, detalla Levy.

Nicho bajo estudio

Empresas y laboratorios de todo el mundo investigan nuevos materiales y distintos sistemas para lograr memorias masivas que se usarán en el futuro para un mercado insaciable en velocidad y capacidad de almacenamiento, y con muchos clientes dispuestos a pagarlas. “El año que viene ya salen memorias basadas en el mecanismo magnético, que son memorias de estado sólido mejores que las flash que se usan actualmente”, anticipa Acha.

El equipo argentino, lejos de competir en la franja de memorias masivas, se centró en las llamadas memorias resistivas, un nicho donde consideró que podía hacer la diferencia. Aun más, tiene historia en un campo que potenciaba esta posibilidad. “Argentina se especializa en dispositivos conformados por junturas de metales con cupratos superconductores o manganitas. Esto no está muy estudiado en otros centros del mundo. Nosotros tomamos este nicho”, acota Acha.

El cuprato es un óxido de cobre, conocido y estudiado desde hace años. “Entre 1986 y 2000 –historia Acha– fue furor en el área de materia condensada donde yo trabajo. Había diez mil publicaciones por mes sobre esto. Como teníamos mucho conocimiento de ese material, empezamos a ver si podía tener un efecto de memoria, tratamos de entender cómo funciona en ese aspecto. Y así empezamos”.

Un párrafo aparte merece quien permitió dar el puntapié inicial de esta investigación. “Marcelo Rozemberg es físico teórico y nos sugirió que hiciéramos experimentos viendo si esta propiedad de la memoria resistiva existía en los óxidos que teníamos a mano”, recuerda Acha, un físico dedicado a pleno a la investigación básica.

En busca de conocimientos, a diario en distintos laboratorios de instituciones públicas nacionales, un equipo de científicos lleva distintos elementos a condiciones tales que comienzan a responder de modo diferente a lo habitual. “Así como el agua líquida pasa a ser sólida o hielo por el frío, estos materiales pasan de ser un metal normal a convertirse en superconductores por debajo de cierta temperatura”, grafica Acha, quien tiene un récord en este campo al lograr que un cuprato sometido a altísimas presiones se haga superconductor a 166 grados Kelvin, o sea, unos 107 grados Celsius bajo cero. Muy frío por cierto, pero no tanto como requieren otros materiales para convertirse en superconductores.

En esas salas de experimentación, metales y óxidos son combinados de modos diferentes y evaluadas cada una de sus respuestas. “¿Da lo mismo si le pongo oro o plata? Si no da lo mismo, ¿podemos explicar la diferencia de comportamiento? La idea es comprender cómo funciona, qué sucede, qué cambia”, relata Acha.

En el caso del cuprato bajo estudio, los científicos armaron un jugoso sándwich. “Empezamos trabajando con pastillitas de cerámicas (cupratos). Les depositamos contactos metálicos como oro, y platinos para hacer una interface. Arriba es metal, debajo de todo es el óxido, pero hay una capita que tiene modificada todas sus propiedades por el hecho de que, de un lado, es metal, y del otro, óxido. Es lo que se dice una juntura. Tiene propiedades específicas. Muchos de los cambios de memoria tienen que ver con los cambios en esta juntura”, explica Acha.

Un respiro en la explicación y a tomar oxígeno, justamente un elemento clave en este proceso que ayuda a escribir este tipo de memoria ideada para medios hostiles. A través de pulsos eléctricos, los científicos logran mover los oxígenos que se encuentran dentro de la estructura cristalina del óxido, y llevarlos y traerlos según sus deseos. “Al aplicar un pulso eléctrico en una interface óxido-metal se puede llegar a disminuir el contenido de oxígeno del óxido. Luego se cambia la polaridad, y se trae de nuevo a esos oxígenos y ocupan los espacios que habían quedado vacíos. Así se vuelven a obtener las propiedades originales”.

¿Para qué estas idas y vueltas? “Correr el oxígeno –responde Acha– cambia el estado de resistencia y eso hace que se pueda tener un estado de alta resistencia o uno bajo. Esto se controla con un campo eléctrico suficientemente grande, o sea se lo escribe o borra y luego basta leer el estado remanente con una tensión más chiquita que no cambia la resistencia. Se lee lo que quedó sin modificarlo. Se genera un estado no volátil de resistencia, alto o bajo, equivalente a un número binario; así se guarda información”.

Una vez que fueron archivados los datos, no se requiere ayuda externa. Esto es uno de los objetivos de MeMOSAT, apuntar a producir una memoria que pueda retener información sin consumo de energía. En busca de un ejemplo con elementos conocidos, Levy lo compara con un pen drive “donde uno lo graba, pero no necesita energía para mantener la memoria. Esto es una memoria no volátil”.

Resulta una paradoja que uno de los mayores logros obtenidos sea justamente el más pequeño en este largo proceso para dar con este tipo de memoria, que se inició en 2005. “En ese entonces, estábamos en la escala del milímetro, ahora tenemos memorias cuyo tamaño es de diez micrones, o sea que estuvimos miniaturizando. Esto es importante, porque al miniaturizar uno controla mejor el proceso de fabricación”, destaca Levy.

Cerebro electrónico

El desarrollo de esta memoria no volátil para ambientes hostiles se encuentra en pleno proceso de experimentación. Uno de los desafíos a enfrentar es probar los dispositivos diseñados, en situaciones de alta radiación. “Veremos si en esas condiciones lo que pensamos que va a pasar, ocurre en realidad”, plantea Acha, quien enseguida añade: “Estamos arrancando y hay muy buenas posibilidades, pero es un camino largo”.
Mientras investigan si esta memoria es a prueba de agresiones extremas como las que ocurren en el espacio exterior, este estudio abre la cabeza en otro sentido. “Si alguna vez se quiere hacer algo parecido a un cerebro humano, pero electrónico, se tiene que hacer con este tipo de dispositivo porque el comportamiento es muy parecido al que se ve a nivel biológico en la sinapsis o conexión de las neuronas”, sugiere Acha. “Cuando uno va aprendiendo, las neuronas reciben estímulos que refuerzan o debilitan las conexiones entre sí (la llamada plasticidad sináptica). Bueno, estas memorias resistivas que estudiamos tienen la capacidad de reproducir esta propiedad. Según los estímulos externos que se apliquen, se puede aumentar o disminuir su resistencia, favoreciendo o disminuyendo la conectividad eléctrica con su entorno. Nosotros estamos apuntando a entender muy bien cómo funcionan, para poder simular pequeños cerebros. Por supuesto, tenemos todavía que discutir con gente que trabaja en inteligencia artificial y en redes neuronales, como para hacer que estos pequeños dispositivos electrónicos se entrenen bajo ciertas condiciones de trabajo y aprendan un determinado funcionamiento, como reconocer números, objetos, etc. Es una parte del objetivo a largo plazo que queremos lograr”, concluye Acha.

Premio por dos


MeMOSat, Mecanismos de Memoria en Óxidos para aplicaciones Satelitales, es el proyecto que recibió uno de los premios INNOVAR 2012 en física aplicada. “Consiste en el desarrollo de una tecnología emergente para realizar memorias electrónicas permanentes y rápidas, llamada ReRAM. Estos dispositivos son sumamente veloces para conmutar entre estados, son miniaturizados y capaces de soportar ambientes adversos”, explican  sus hacedores.

Ellos son: Pablo Levy, Néstor Ghenzi, Diego Rubí, Félix Palumbo, Carlos Acha, Laura Malatto, Liliana Fraigi, Eliana Mangano, Alejandro Schulman, María José Sánchez, Marcelo Rozenberg, Fernando Gomez Marlasca, Pablo Stoliar, Ariel Kalstein, Ignacio Alposta, Federico Tessler, Mercedes Linares Moreau, Cynthia Quinteros, Leticia Granja, Alberto Filevich, Christian Nigri, Federico Golmar, Francisco Parisi, Ana Gabriela Leyva, Cecilia Albornoz, Cecilia Fuertes y Andrés Stoliar.

Ésta no fue la única distinción, sino que en 2010 obtuvo el premio Dupont CONICET. En esa ocasión, uno de los líderes del proyecto, Pablo Levy, destacó que se trataba de “un espaldarazo a un trabajo en colaboración entre 25 personas, que pertenecen a 5 instituciones públicas”. Se trata de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Técnicas (CONICET), Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), y la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (Exactas-UBA).

http://nexciencia.exactas.uba.ar