Inicio

Enlaces

sábado, 13 de enero de 2018

Reclamó una autocrítica un exjefe de inteligencia

El contraalmirante retirado Tomé cuestionó el silencio de la Armada ante los recortes de gastos

Mariano De Vedia

Con un presupuesto insuficiente, salarios bajos, falta de incentivos y la incorporación de medios navales sin tener capacidad de recursos para mantenerlos, solo se ingresa en el camino del colapso lo único incierto es el momento en que ocurrirá. 

A esa conclusión llega el contraalmirante retirado Manuel Guillermo Tomé, quien advierte sobre la necesidad de que la Armada realice una fuerte autocrítica, a la luz de la tragedia del submarino ARA San Juan.

"Lo que no existe entre los argentinos es la autocrítica. Y es eso lo único que podría convencernos de cuáles son las cosas que hicimos mal, para comenzar a transitar un nuevo camino", el exjefe naval, que ocupó la dirección general de Inteligencia de la Armada entre 2011 y 2015 y luego condujo la misma área en el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.

Tomé, de 58 años, tiene en claro que en 1984, tras la recuperación de la democracia, comenzaron a llegar a la Armada los medios navales que la Argentina había decidido incorporar en la última presidencia de Perón, en 1974. "Así llegaron las seis corbetas MEKO-140, las cuatro MEKO-360 y los submarinos, entre ellos el ARA San Juan, entre otros buques. Pero después sobrevino una estrechez de recursos que impidió mantenerlos y las conducciones superiores de la Armada no dijimos nada", aseguró el contraalmirante Tomé, quien pidió el retiro hace dos años, cuando notó que el gobierno de Macri no lo iba a tener en cuenta para un ascenso.

"A partir de 1983 los sucesivos gobiernos democráticos emplearon cuatro ejes para disciplinar a las Fuerzas Armadas y devolverlas a su rol natural: el presupuestario, el salarial, el plexo legal y los derechos humanos", describió. En ese contexto, explicó, el presupuesto en el área de Defensa "pasó a ser el más bajo de América Latina, en relación con el PBI, y el 80% se consume en gastos de personal, lo que degrada el mantenimiento de los medios materiales: buques, submarinos, aeronaves, piezas de artillería y armamentos".

En materia salarial, la propia dictadura militar "desenganchó" los haberes castrenses de los sueldos del Poder Judicial y en los años 90 se promovió el pago de suplementos, que escondían salarios en negro. "El resultado es que hoy un militar gana menos que un integrante equivalente de las fuerzas de seguridad. La diferencia es mayor en comparación con un agente de la Policía de la Ciudad", describió. Ello, sumado al desprestigio de las Fuerzas Armadas y a que "la sociedad las percibía como una corporación delictiva, contribuyó a desdibujar en la práctica el rol de la Defensa en el país", explicó el exjefe de Inteligencia naval, que condujo el área al mismo tiempo en que el general César Milani cumplía la misma tarea en el Ejército.

Tomé señaló que "con la creencia de que ya vendrían tiempos mejores se mantuvo ese pensamiento mágico hasta la actualidad. Hicimos un empleo intensivo de los recursos materiales; los seguimos usando sin una adecuada cadena de mantenimiento, los continuamos utilizando con menores capacidades militares, luego sin armamentos, posteriormente sin sensores y, por último, muchas veces navegaban o volaban con dificultad", planteó el oficial naval retirado.

Frente a este contexto, que hoy sale a la luz por la crisis del submarino, Tomé lamentó que se haya impuesto la cultura naval inserta en la frase "no seré yo el que cierre o pare la Armada". Hoy es consciente de que ese atavismo cultural "jugó en contra de la innovación y la promoción de cambios". Por eso reclama la autocrítica de quienes participaron de las sucesivas conducciones superiores de la fuerza, entre los que se incluye.

Después de los ocho años en que condujo la Armada el almirante Jorge Godoy, designado por Néstor Kirchner, hasta que en diciembre de 2011 fue desplazado al ser procesado por espionaje, sobrevinieron sucesivamente cinco almirantes en la conducción naval: Carlos Alberto Paz (relevado por el escándalo de la Fragata Libertad), el submarinista Daniel Alberto Martin, Gastón Fernando Erice, Marcelo Eduardo Srur (pasado a retiro por la desaparición del submarino ARA San Juan) y, ahora, interinamente, el vicealmirante José Luis Villán.

Saab puso a prueba un dron submarino que pretende ser un submarino

El drone AUV62-AT de Saab, que imita a un submarino, se demostrará a la Armada de los EE. UU. Este verano. (Imagen cortesía de Saab)

ARLINGTON, Va. - La firma sueca de defensa Saab está lista para demostrarle a la Marina de los EE. UU. Un dron subacuático que simula un submarino, facilitando a los buques y aviones la práctica de la guerra antisubmarina.

La compañía anunció el martes que se estaba preparando para demostrar su dron AUV62-AT para la Marina como parte del programa de pruebas comparativas extranjeras. Las pruebas comenzarán en el verano de 2018 y existe una opción para descansar más en 2019.

El dron, que se basa en el torpedo T-62 de la compañía, imita la firma acústica de un submarino para que los barcos puedan obtener sus representantes y juegos en ASW, pero evita a la Marina la necesidad de enviar uno de sus submarinos ocupados para ayudar con ese entrenamiento.


La compañía afirma que el AUV62-AT "reemplaza completamente el uso de un submarino en el papel de objetivo de entrenamiento de maniobras" y dice que ya se usa en varios países del mundo.


China comenzó a construir su tercer portaaviones, dicen fuentes militares

El trabajo en el buque, que utilizará un sistema de lanzamiento de alta tecnología, comenzó en un astillero de Shanghai el año pasado, pero no se sabe cuándo se completará

El sueño chino de contar con una flota completa de Portaaviones (hasta media docena, según distintas fuentes) se está convirtiendo en realidad. El país inició el año que acaba de terminar la construcción de su tercera unidad. 


El nuevo buque estará equipado con un “sistema de lanzamiento de alta tecnología”, de acuerdo con fuentes del Ejército Popular de Liberación, como se denominan las Fuerzas Armadas del país.


La construcción del nuevo portaaviones será más complicada que la del anterior, que fue el primero fabricado por China en su historia. Las fuentes estiman dos años para completar el nuevo casco, mientras que la Armada continúa formando a más pilotos de combate para que puedan operar desde los nuevos portaaviones

Algunas fuentes ya adelantaron el año pasado que Pekín llevaba meses construyendo un tercer portaaviones en Shanghai, y que se esperaba que fuese dotado de sistemas de catapultas, lo que confirma la información revelada ahora. Hace unos meses trascendió también que los futuros portaaviones chinos contarán con catapultas de despegue, un sistema más complejo que el ski-jump ramp con el que están dotado los actuales, y que permite acortar el espacio de despegue y liberar así hueco para incluir más aviones y facilitar el uso de aeronaves con más capacidades.

El pasado noviembre Infodefensa publicó que los ingenieros chinos ya han comenzado a ensayar incluso con catapultas electromagnéticas de despegue. Se trata de un sistema más avanzado y similar al empleado por Estados Unidos en sus nuevos portaaviones de la clase Gerald Ford, cuya primera unidad, el CVN-78 Gerald R. Ford, inició sus pruebas de mar el pasado abril.

El contralmirante de la Armada china Yin Zhuo reveló que ya se han ensayado“miles de despegues” de aviones de combate J-15 empleando la nueva catapulta electromagnética. Zhuo aseguró que el sistema desarrollado por China puede superar al empleado por Estados Unidos, conocido por las siglas Emals.


Los planes del gigante asiático, según distintos medios, pasan por la creación de una flota de entre cuatro y seis portaaviones con la que incrementar su poder naval y proteger sus intereses en los mares Este de China y Sur de China. 

Algunos especialistas han señalado incluso que el país trata de adquirir experiencia en la construcción de este tipo de naves convencionales para en una segunda fase poder desarrollar sus propios portaaviones nucleares.

De momento, la industria China ya ha botado su primer portaaviones de construcción propia. El pasado abril fue bautizado el Shandong, un buque de 50.000 toneladas de desplazamiento que comenzará a operar previsiblemente en 2020 y que el próximo febrero tiene previsto iniciar sus primeras pruebas de mar,


Esta segunda nave, del conocido como Tipo OO1A, se sumará cuando comience a operar al Liaoning, un portaaviones de 67.000 toneladas a plena carga y con 300 metros de eslora con el que Pekín ya cuenta desde 2012, tras adquirirlo a Ucrania, que contaba con él por tratarse de una unidad de la antigua clase soviética Almirante Kuznetsov.


"HATCHET" arma de ataque de precisión en miniatura de Orbital ATK

En Surface Navy 2018, MONCH asistió a una sesión informativa de Orbital ATK para obtener actualizaciones sobre sus últimos desarrollos tecnológicos en un campo que recién está comenzando a explorar: las armas navales. Entre ellos, Jarrod Krull, gerente de comunicaciones de Orbital ATK, presentó HATCHET, un arma de ataque de precisión en miniatura.

" HATCHET es un arma de 6 libras que ha alcanzado 10 m de precisión ", dice Krull. Está diseñado para el empleo desde aeronaves que van desde sistemas aéreos no tripulados (UAS) hasta ala rotatoria, así como también aviones de combate de alas fijas y bombarderos. Más específicamente, para el helicóptero no tripulado de la Armada de los Estados Unidos (USN), el MQ-8C FIRE SCOUT sería la plataforma ideal para el Hatchet, ya que puede desplegarse desde plataformas terrestres y marítimas y tiene un largo alcance.
" Estamos en un camino de desarrollo para llegar a TRL 7 y estamos programados para llevar a cabo pruebas de éxito en vivo antes de finales de 2018 ", continúa Krull
Además del US Army y Marine Corps, el HATCHET también está siendo probado por las Fuerzas Armadas de Canadá y Australia.


El Ejército del Aire francés cuenta ya con su primer C-130J Super Hercules

El pasado 22 de diciembre  2017 llegaba a la Base Aérea 123 en Orléans-Bricy el primero de los cuatro aviones de transporte C-130J Super Hercules encargados por Francia para el Ejército del Aire (Armée de l’Air) en 2016. Se trata de uno de los dos aviones de transporte C-130J-30, la versión alargada de este popular avión de la compañía estadounidense Lockheed Martin.

El año próximo está previsto llegue la otra unidad de transporte mientras que los dos aviones de reabastecimiento en vuelo KC-130J llegarán en 2019. Aunque el avión fue recibido con el tradicional arco de agua de los bomberos, la ceremonia formal de aceptación tendrá lugar a lo largo de este mes de enero en fecha aún sin anunciar.

El avión quedará encuadrado en el Escuadrón 2/61 “Franche-Comté” situado en dicha base aunque está previsto que en 2021 los nuevos Hércules tengan su sede en la Base Aérea 105 en Evreux en el marco del acuerdo de colaboración con Alemania, como analizamos recientemente.

Como adelantamos a comienzos de 2016, la adquisición de estos aviones se enmarca en la necesidad del Armée de l’Air de disponer de capacidades de transporte táctico y reabastecimiento en vuelo ante los retrasos acumulados por el A400M de Airbus, máxime con las necesidades de las Fuerzas Armadas francesas derivadas de sus misiones en la zona del Sahel. Especialmente importante es la capacidad de reabastecer en vuelo los helicópteros de rescate H225 Caracal con que cuenta el Escuadrón EH 01.067.

La adquisición, gestionada a través del programa Foreign Military Sales (FMS) y firmada en 2016, tiene un importe de 600 millones de euros e incluye formación, apoyo logístico durante dos años y repuestos. Se contempló así mismo la posibilidad de dotarlos de armamento de precisión, posibilidad que adelantamos en 2015.

Además de al A400M, los Hércules reforzarán las misiones principalmente de los CN-235 y los Transall C-160 hasta que estos últimos sean dados de baja en 2023.

¿La misión secreta Zuma de SpaceX realmente falló?

Los informes contradictorios dicen que el satélite cayó del cielo

El cohete Falcon 9 de SpaceX, que lleva el satélite Zuma en órbita. Imagen: SpaceX

La noche del domingo por la noche, SpaceX aparentemente lanzó con éxito un satélite clasificado llamado Zuma para alguna agencia gubernamental desconocida, pero es posible que la misteriosa nave espacial se haya perdido una vez en el espacio. Los rumores comenzaron a circular el lunes que el satélite funcionó mal cuando llegó a la órbita, y tanto el Wall Street Journal como Bloomberg informaron que Zuma realmente cayó de nuevo a la Tierra y se quemó en la atmósfera del planeta. Entonces, ¿qué pasó realmente con el satélite? Nadie está hablando en el registro, pero parece claro que algo salió mal.


Debido a la naturaleza secreta de la misión, SpaceX no mostró toda la misión de Zuma durante su transmisión en vivo. Típicamente para sus vuelos comerciales, la compañía mostrará el lanzamiento hasta el despliegue de la carga útil en órbita. Sin embargo, el webcast de Zuma no transmitió la separación del cono de la nariz, que rodea al satélite durante el lanzamiento, ni mostró el despliegue del satélite. SpaceX ha censurado sus transmisiones en vivo de esta manera con otras cargas de gobierno clasificadas que la compañía ha lanzado. Pero generalmente SpaceX o la agencia gubernamental con la que trabaja confirmará una misión exitosa después. Así que las dudas comenzaron a circular la noche del domingo cuando ni SpaceX ni Northrop Grumman, el fabricante del satélite Zuma, confirmaron si el lanzamiento fue exitoso.

NADIE ESTÁ HABLANDO EN EL REGISTRO, PERO PARECE CLARO QUE ALGO SALIÓ MAL

Ahora Bloomberg y el Wall Street Journal Informa que los legisladores y los funcionarios del gobierno han sido informados sobre la desaparición de Zuma. Sin embargo, ambas publicaciones ofrecen información poco clara de sus fuentes sobre lo que sucedió. Una fuente de Bloomberg dice que la etapa superior del Falcon 9 falló, mientras que tanto WSJ como Bloomberg afirman que la nave espacial no se separó del cohete.


Cuando se llegó para hacer comentarios, SpaceX dijo que el cohete Falcon 9, que llevó a Zuma a la órbita, funcionó como se suponía. "No hacemos comentarios sobre misiones de esta naturaleza; pero a partir de ahora las revisiones de los datos indican que Falcon 9 tuvo un rendimiento nominal ", dijo un vocero de SpaceX a The Verge . Mucha información está empaquetada en esa declaración. SpaceX básicamente dice que el Falcon 9 realizó todas las tareas que se supone que debe realizar durante una misión. Eso típicamente incluye el lanzamiento, la separación de las dos etapas del cohete y el despliegue del satélite en su órbita prevista. Y como los espectadores vieron el domingo por la noche, la primera etapa del Falcon 9 logró otro aterrizaje exitoso después del lanzamiento , lo que indica que el cohete estaba en pleno funcionamiento.

Sin embargo, la declaración de SpaceX parece contradecir directamente lo que informa el Wall Street Journal . En su informe, WSJ dice que el satélite Zuma cayó a la Tierra porque no se separó de la parte superior del cohete. Pero si el cohete funcionaba normalmente, como dijo SpaceX, eso significaría que la nave se separó del Falcon 9 (aunque más sobre esto más adelante). Y el cohete definitivamente debería haber llevado al satélite a su órbita prevista.

Esta mañana, el presidente y director de operaciones de SpaceX, Gwynne Shotwell, duplicó la declaración original de SpaceX. "Para mayor claridad: después de revisar todos los datos hasta la fecha, Falcon 9 hizo todo correctamente el domingo por la noche", dijo. "Si nosotros u otras personas encontramos lo contrario en base a una revisión posterior, lo informaremos de inmediato. La información publicada que es contraria a esta declaración es categóricamente falsa ". Agregó que la compañía no puede hacer más comentarios debido a la naturaleza clasificada de la misión.


Para complicar aún más las cosas, un objeto que probablemente fue el satélite fue visto en órbita por el Comando estratégico de EE. UU. Después del lanzamiento de SpaceX. El Centro de Operaciones Espaciales Conjunto del Comando Estratégico rastrea todos los objetos artificiales que orbitan la Tierra utilizando una serie de radares y telescopios terrestres conocidos como la Red de Vigilancia Espacial, y mantiene un catálogo activo de estos satélites. Tras el lanzamiento de SpaceX, se realizó una nueva entrada en el catálogo en Space-Track.org para un satélite estadounidense designado como USA 280. Eso probablemente significa que alguien dentro de Strategic Command agregó Zuma al catálogo después de que el satélite completara una órbita. Sin embargo, no hay mucha información adicional sobre la pista o si el satélite todavía está allí arriba.

"Para los satélites secretos, no nos dan la ruta de la órbita, pero sí hacen una entrada de catálogo", le dice a The Verge Jonathan McDowell, un astrofísico de Harvard y experto en vuelos espaciales . "Obtiene un número de catálogo y una designación nacional. Y el hecho de que haya una entrada implicaría que una carga útil entró en órbita y completó al menos una órbita alrededor de la Tierra ". Además de eso, se ha reportado un avistamiento de la etapa superior del Halcón 9 reingresando a la atmósfera de la Tierra, en sobre el tiempo que debería tener después de un lanzamiento exitoso.

Sin embargo, el Comando Estratégico también está diciendo que no tiene "nada que agregar al catálogo de satélite en este momento", según el Capitán de la Marina, Brook DeWalt, un portavoz del comando, que habló con Bloomberg . Eso podría significar que el centro no tiene nada que agregar más allá de la entrada del nuevo satélite o que la entrada de Estados Unidos 280 se agregó por error. el Comando Estratégico no devolvió inmediatamente la solicitud de comentarios de The Verge .

El Falcon 9 de SpaceX despega con Zuma a bordo Imagen: SpaceX

Entonces, ¿qué pasó realmente? Nadie está diciendo con certeza, pero hay un par de escenarios en los que el Falcon 9 podría haber actuado como se suponía y la nave espacial no se desplegó correctamente. Normalmente, SpaceX usa su propio hardware en la parte superior de su cohete para enviar un satélite a la órbita, lo que se conoce como un adaptador de carga útil. Es un aparato que separa físicamente el satélite de la parte superior del cohete y lo envía a la órbita. Sin embargo, un informe anterior de Wired señaló que Northrop Grumman proporcionó su propio adaptador de carga útil para esta misión. Y si ese adaptador de carga útil falló, habría dejado el satélite todavía conectado a la parte superior del cohete. Eso es sin duda un fracaso de la misión, pero no necesariamente será culpa del Falcon 9.

"ESTA ES UNA MISIÓN CLASIFICADA. NO PODEMOS COMENTAR SOBRE MISIONES CLASIFICADAS ".

Por supuesto, Northrop Grumman no comentará sobre el lanzamiento. "Esta es una misión clasificada. No podemos comentar sobre misiones clasificadas ", dijo Lon Rains, director de comunicaciones de Northrop, en un comunicado a The Verge . Pero una falla en el adaptador de carga explicaría mucho: significaría que la nave espacial y el escenario superior del cohete llegaron a la órbita aún unidas, donde fueron recogidos por el control estratégico. Entonces los dos de alguna manera se desorbitaron, por accidente o tal vez a propósito, es posible que SpaceX usara el cohete para enviar al par a toda velocidad hacia la Tierra, ya que Zuma no estaba diseñado para vivir en órbita con un cohete amarrado a su espalda.

También existen otros escenarios sobre la mesa, ya que nadie está confirmando lo que realmente sucedió en el registro y los informes de las publicaciones se contradicen entre sí. Por ejemplo, Bloomberg informa que el escenario superior del Falcon 9 falló, contradiciendo lo que SpaceX está diciendo. Entonces, tal vez el satélite se desplegó en una órbita más baja de lo esperado y fue arrastrado a la Tierra. O tal vez el satélite de alguna manera funcionó mal y accidentalmente maniobró en un camino hacia el planeta. O la nave espacial todavía está allí pero simplemente no responde, una caja fría que se acerca a la Tierra.

Los astrónomos aficionados podrían buscar Zuma en las próximas semanas. "Los aficionados no lo han visto y no hay perspectivas de verlo por unas semanas, porque no está en las condiciones adecuadas de luz solar", dice McDowell. Pero pueden no encontrar nada si no está allí.

Hasta que alguien hable en el registro, es difícil saberlo con certeza. Mientras tanto, SpaceX está bastante satisfecho con el lanzamiento. La compañía ha estado twitteando fotos de la misión, indicando que todo salió bien. Además, SpaceX lanzó su nuevo cohete Falcon Heavy a su plataforma de lanzamiento primaria para una próxima prueba, lo que probablemente no habría sucedido si hubiera un problema importante con el hardware de la compañía. "Dado que los datos revisados ​​hasta el momento indican que no se necesitan cambios de diseño, operativos u otros, no anticipamos ningún impacto en el próximo calendario de lanzamiento", agregó Shotwell en su declaración. "Falcon Heavy ha sido lanzado a launchpad LC-39A para un fuego estático a finales de esta semana, que será seguido poco después por su vuelo inaugural".

Pero dado que Zuma es una misión clasificada, parece dudoso que obtengamos una respuesta directa. Es posible que haya un satélite del gobierno muerto en órbita en este momento, pero parece que sucumbió a la atmósfera de la Tierra durante el fin de semana.