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lunes, 17 de octubre de 2016

China lanza su primera misión tripulada a la laboratorio espacial Tiangong 2 (VIDEO)

Se planea que la tripulación llegará a la laboratorio dos días después del lanzamiento


Este lunes, el 17 de octubre, China lanzó su misión tripulada a la laboratorio espacial Tiangong-2. Durante los próximos 30 días los taikonautas pondrán a prueba el soporte vital de la estación y llevarán a cabo varios experimentos, informa la agencia XianHua. La misión será el vuelo espacial más largo realizado por el país asiático hasta la fecha.

La misión se lleva a cabo por los taikonautas Jing Haipeng y Chen Dong. La pareja viaja al espacio a bordo de la nave Shenzhou-11, que se puso en marcha desde el vehículo de lanzamiento Long March-2F, que fue lanzado desde la base de Jiuquan, en el desierto de Gobi. Según los planes, la tripulación llegará al Tiangong-2 dos días después del lanzamiento.



Esta será la segunda misión tripulada que lanza China y la más larga desde el vuelo de 15 días de la Shenzhou-10 en 2013.

De acuerdo con el subdirector de la oficina de ingeniería espacial tripulada de China, Wu Ping, los objetivosde la misión incluyen experimentos médicos, aeroespaciales, experimentos científicos espaciales en órbita y de mantenimiento con participación humana, entre otras actividades. El laboratorio espacial está equipado con 14 tipos de equipos científicos, incluyendo el detector de alta sensibilidad de rayos gamma más grande del mundo, desarrollado conjuntamente por ingenieros chinos y de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés).


El presidente de China, Xi Jinping, felicitó al equipo de lanzamiento diciendo que la misión Shenzhou-11 con el laboratorio Tiangong-2 "marca un nuevo hito en la misión de vuelos espaciales tripulados chinos".

El laboratorio espacial de 8,6 toneladas Tiangong-2 fue lanzado a la órbita el 15 de septiembre para sustituir a la estación espacial Tiangong-1, que se fue de control y entrará a la atmosfera de la Tierra en algún momento del próximo año. El Tiangong-2 se une a las grandes ambiciones del país en el espacio, entre las que figura una estación espacial mucho más grande y permanente que, según se planea, será lanzada en el década de 2020.

Y así fue la ceremonia oficial de despedida de los taikonautas

https://actualidad.rt.com

Los EE.UU, el Reino Unido el drone gigantesco Wargame de Escocia


La Marina de los EE.UU. tiene que mejorar en la caza de minas marinas . La Royal Navytiene que mejorar en los robots. Por lo que las dos flotas se están uniendo fuerzas fuera de Escocia, en lo que los británicos llaman "la manifestación más grande de su tipo, siempre," no tripulado Guerrero 2016 , con "más de 50 vehículos no tripulados de más de 40 organizaciones." La Oficina de Investigación Naval es un socio importante en Guerrero no tripulados, contribuyendo diez tecnologías diferentes para las pruebas, desde mini-submarinos aviones no tripulados a láser.

Una de las principales (aunque no exclusivo) de enfoque para el ejercicio es la guerra de minas. Como los lectores saben Breaking D , la Marina de los Estados Unidos ha descuidado durante mucho tiempo el trabajo poco atractivo y agotadora de rastreo de minas, la fuerte dependencia de aliados como el Reino Unido. Hoy en día los EE.UU. tiene sólo 13 dragaminas operacionales (el vengador de clase), por ejemplo, si bien es relativamente pequeña Bretaña tiene 15 (siete Sanddowns y ocho cazas ). Pero los EE.UU. dieron una llamada de atención en voz alta en 2012, cuando Irán comenzó amenazando con minar el estrecho de Ormuz . La Marina de los Estados Unidos respondió movilizando a toda prisa experimentales sistemas de rastreo de minas , muchos de ellos robótico (y muchos programado originalmente para el problemático Buque de Combate Litoral ).Mientras que los robots siguen siendo demasiado inflexibles para el combate de ritmo rápido, son ideales para las misiones que son "opaco, sucio y peligroso", y la remoción de minas puede ser las tres cosas.

Los 10 sistemas de la Oficina de Investigación Naval enviados a Unmanned Guerrero incluyen siete directamente relacionado con la guerra de minas:
  • Pelotones guerra de minas , el actual estándar de oro en la guerra de minas la marina de guerra, operan Marcos 18 no tripulados mini-sumergibles de botes inflables de casco rígido.
  • Evaluación Ambiental Rápida envía vehículos submarinos no tripulados para examinar el fondo del mar y el medio ambiente bajo el agua, creando el tipo de imagen detallada particularmente útil para los cazadores de minas.
  • Slocum planeadores son aviones de largo alcance submarinas que pueden pasar meses mapear el mundo submarino.
  • Seahunter es un pequeño avión no tripulado que lleva un sensor láser ligero (LIDAR) para mapear las aguas poco profundas donde las luchas de sonar tradicionales.
  • MCM C2 (Mine Counter-medidas de comando y control) combina varios sistemas robóticos: mini-sumergibles no tripulados transmiten datos a un mini-helicóptero no tripulado, que en relés su vez depende y órdenes de una nave tripulada a una distancia segura. Un barco no tripulado actúa como base flotante de la mini-helicóptero.
  • Los continuos Hell Bay  los ensayos continúan en Guerrero no tripulado, esta vez centrándose en operaciones coordinadas entre los aviones aliados - incluyendo una especie de control de tráfico bajo el agua - y por varios vehículos no tripulados que actúan como una unidad autónoma.
También hay una red de cámaras fijas y aviones no tripulados montado para la seguridad del puerto , el software de la nave de reconocimiento para los sistemas de reconocimiento no tripulados, y un avión no tripulado de reconocimiento ligero 

Guerrero no tripulado 2016, que está pasando por primera vez este año, es parte de la mucho más grande y de larga data Conjunta Guerrero ejercicio que involucre los tres servicios del Reino Unido y sus aliados de la OTAN. A medida que Rusia se vuelve más belicosa, tales juegos de guerra a gran escala son cada vez más importantes, tanto en la preparación como sea práctico para el peor de los casos y la disuasión de señalización para evitarlo.

http://breakingdefense.com

Intimidación en el aire: así se intercepta a un enorme bombardero en pleno vuelo

Dos bombarderos rusos volaron el pasado 22 de septiembre frente a la costa de Bilbao. Fueron interceptados por cazas españoles. ¿Cómo se realizan estas peligrosas maniobras?


Tupolev 160 Blackjack. Dos de sus unidades fueron hoy interceptadas por cazas españoles

Las reglas del cielo están claras y son objeto de tratados internacionales: está definido cuáles son las áreas territoriales de un estado que este controla, y cuáles son de dominio internacional y por tanto de libre circulación. Pero durante la Guerra Fría, EEUU inventó las ADIZ, zonas de identificación obligatoria, un nuevo concepto para aumentar el tiempo de alerta ante un posible ataque aéreo: cualquier avión que no se identifique por las buenas lo será por las malas. El pasado 22 de septiembre, volvió a ocurrir en espacio aéreo español. Así es como se hacen estas peligrosas maniobras en pleno vuelo
Cuando la intercepción es necesaria hay unas reglas estándar que todo piloto debe seguir. Pero desde la creación de las zonas aéreas exclusivas o de identificación, los ejércitos las han estado poniendo a prueba: enviar un avión al espacio aéreo internacional cerca de las fronteras del espacio de otro país (o de su ADIZ) es un buen modo de entrenar a tus tripulaciones, de comprobar las defensas de ese país, y de tocar un poco las narices si viene al caso. Cuando eso ocurre el país propietario enviará cazas. Su misión: hacer saber al intruso que ha sido visto y que, de ser necesario, podría ser derribado. El resultado es una temible partida de a ver quién es más chulo que cada día se juega en los cielos del mundo.

Un ejemplo lo puedes ver en el vídeo debajo, en el que un caza ruso Su-27 intercepta a un avión espía Lockheed P-3 Orion en pleno vuelo



Cualquier piloto civil lo sabe: si de pronto aparece un caza a tu babor (izquierda: el lado del piloto al mando) y agita las alas, más vale que agites tus alas para aceptar la intercepción y que procedas a seguir las instrucciones que recibas por radio, o a ir detrás del aparato, porque estás donde no deberías y detrás de ti hay otro caza armado dispuesto a derribarte si no obedeces.

Y cualquier piloto militar conoce y practica la maniobra, que puede ser bastante complicada cuando el caza es un reactor supersónico y el otro participante una avioneta de poca potencia. Cuando un estado descubre que un avión está donde no debería, o no está seguro de su identidad, se dispara una alerta y un par de cazas despegan y se aproximan en apenas unos minutos a echar un vistazo y tomar las medidas que sean oportunas siguiendo una serie de pasos establecidos. Los procedimientos de intercepción son estándar [pdf] publicados y conocidos, y se aplican sobre el espacio aéreo de un país y sobre las áreas designadas como restringidas


bombardero ruso Tu-95 Bear es interceptado por un caza Typhoon de las Fuerzas Aéreas Británicas (RAF)

Las reglas del juego

Los aviones modernos son muy rápidos, lo que implica que si esperas a decidir la intercepción hasta que el desconocido está sobre tu territorio puede ser demasiado tarde. Para evitar este problema los EE UU inventaron en los años 50 las ADIZ, áreas de identificación obligatoria en las que un país exige a cualquier aparato en vuelo que se identifique o envía cazas para proceder a esta identificación. Las ADIZ no están reguladas por ningún tratado internacional, y ocurre que algunos países no reconocen las declaradas por otros, por lo que sus aviones no se identifican. Esto pone en marcha automáticamente una alerta y el envío de cazas a investigar. Y, naturalmente, provoca confrontaciones entre aviones en alta mar.

Estos juegos a veces derivan en otro tipo de comunicación: desde chistes de cabina a cabina hasta insultos, dependiendo de la chulería de los pilotos

Este tipo de confrontaciones eran el pan nuestro de cada día durante la Guerra Fría: la URSS enviaba bombarderos de largo alcance al Atlántico Norte rozando Noruega y bajando por el Mar del Norte para practicar ataques sobre buques aliados en caso de guerra y para demostrar que podía hacerlo. Los países occidentales o neutrales (Finlandia, Suecia, Noruega, Reino Unido) enviaban a sus cazas a investigar. Los aparatos rusos eran detectados por los radares antes de entrar en las zonas de identificación, que no respetaban; los aviones occidentales procedían a la intercepción.

Y así tenemos miles de fotografías de todo tipo de cazas occidentales volando a poca distancia de bombarderos soviéticos como los Tu-95 Bear, Tu-22M Backfire o los temibles Tu-160 Blackjack. Hoy este tipo de escenas se repiten en lugares como el Báltico o el Mar de China Meridional, donde China ha declarado una ADIZ (no reconocida por muchos estados).

Este tipo de juegos, siendo los humanos como somos, a veces deriva en otros tipos de comunicaciones, desde señas y chistes de cabina a cabina a insultos calculados o maniobras de intimidación, dependiendo de la chulería de los pilotos (que no son conocidos por su humildad).


bombardero B-52, escoltado por cazas de las fuerzas aéreas suecas.

Durante la Guerra Fría hubo muchos de estos incidentes que ahora se repiten, incluso con resultado de accidentes y muertes

En el último ejemplo en 2001 un caza chino Shengyang J-8II maniobró alrededor de un avión espía estadounidense EP-3E ARIES II en el área de la isla de Hainan provocando una colisión que se saldó con la muerte del piloto chino y un incidente internacional con la retención temporal de los tripulantes y el avión estadounidenses. Tras el accidente las situaciones comprometidas no han cesado en aquel sector, y continuarán mientras la tensión se mantenga.

No es la única zona donde se producen estos peligrosos juegos: la reafirmación militar rusa ha llevado a que se reanuden este tipo de vuelos de sondeo sobre el mar Báltico y sobre el Atlántico Norte en los últimos años con cada vez mayor frecuencia y a menudo con los mismos aviones que antaño. En algunos periodos los rusos han llegado a enviar decenas de aparatos en apenas un día como forma de poner a prueba la capacidad de respuesta de los países de Occidente y de comunicar su propia capacidad de ataque. En ocasiones han llegado incluso a descender por el Atlántico hasta cerca de las costas españolas, como ayer. No enviar cazas sería interpretado como un signo de debilidad y por tanto de vulnerabilidad, lo cual garantiza que se seguirá jugando al gato y al ratón en nuestros cielos mientras existan las tensiones internacionales. "O sea, eternamente"

Blindajes reactivos y camuflaje infrarrojo: así se prepara el tanque del futuro

Pese a las voces que claman contra el fin de este vehículo, las potencias se preparan para rejuvenecerlo gracias, en gran medida, a las nuevas tecnologías

Una columna de T-14 Armata desfila en Moscú. (Reuters)

La hora del tanque como emperador del campo de batalla puede haber llegado a su fin. Los inexpugnables Merkava israelíes, diseñados para proteger a sus tripulaciones a toda costa, resultaron vulnerables a las emboscadas de Hezbollá en el sur del Líbano con masivas bombas improvisadas y misiles avanzados; los carros de combate fabricados por Rusia sobre diseños de la Unión Soviética cayeron víctimas de los misiles anticarro de la infantería (irregular, para más escarnio) en Chechenia y ahora en Siria, al igual que los M-60 turcos modernizados por Israel.

En Irak los formidables M-1 Abrams resultaron ser vulnerables también. No sería la primera vez que un sistema de armas desaparece de la historia por culpa del desarrollo de uno nuevo: recordemos el pase a la situación de retiro de los acorazados en la Segunda Guerra Mundial de la mano de los portaviones. Ni siquiera sería la primera vez que se predice el fin del tanque: los Panzerfaust alemanes y los bazookas estadounidenses acabaron con muchos carros en los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, y la masacre de blindados israelíes en la Guerra del Yom Kippur a manos de soldados egipcios con misiles filoguiados provocaron predicciones de que la era del tanque llegaba a su fin.

Pero por eso mismo no conviene tocar a duelo por las bestias de acero todavía: en el pasado han mostrado gran capacidad de adaptación, y la aparición de nuevos modelos, como el ruso T-14 Armata, está provocando una revolución. Una nueva generación de tanques viene de camino con una serie de avances tecnológicos en ataque y defensa que harán posible la supervivencia del concepto al menos por otra generación.

El T-14 Armata ruso, el primer diseño de tanque completamente postsoviético de la potente industria militar de aquel país

El carro de combate que ha causado no poca inquietud en círculos de la defensa occidental es el T-14 Armata ruso, el primer diseño de tanque completamente postsoviético de la potente industria militar de aquel país. La columna vertebral de las divisiones blindadas rusas está formada por diseños derivados de los T-80 y (sobre todo) T-72 de los años 80 como los famosos T-90 cuya aparición en el conflicto sirio provocó serios cambios en el campo de batalla. Son tanques de pequeño tamaño y peso que se caracterizan por disponer de cargadores automáticos de munición, lo que rebaja su perfil y les permite reducir sus tripulaciones a 4 soldados: la progresiva mejora de sus sistemas electrónicos y de protección a lo largo de los años ha culminado en el modelo T-90. El T-14 Armata, sin embargo, es un diseño original desde cero que pretende ser el principio de toda una familia de nuevos vehículos blindados mucho más potentes y capaces que los actuales.

El Armata cuenta con una torre no tripulada que en el futuro podrá montar potentes cañones por encima del calibre 125mm actual, un potente motor de 1.200 caballos que mejora su agilidad y electrónica mejorada que, se dice, incluye radares de barrido lateral derivados de los desarrollados para el caza furtivo PAK-FA. La tripulación de sólo tres soldados va en una cápsula en el centro del caso, mucho más protegida, y vigila los alrededores mediante sistemas electrónicos de 360 grados. Pero, sobre todo, el Armata cuenta con nuevos sistemas de protección pasivos (blindaje mejorado, camuflaje) y activos (deslumbradores láser Shtora, blindaje reactivo avanzado Malakhit y APS -active protection system- Afganit) que lo hacen mucho menos vulnerable a los misiles anticarro de la infantería y tal vez incluso a los proyectiles penetradores de otros tanques.

tanque ruso Armata T-14 circula durante el ensayo del Desfile de la Victoria, en Moscú. (EFE)

Estos sistemas activos harían al Armata capaz de sobrevivir incluso a los misiles de última generación con doble carga hueca que pueden derrotar a los blindajes reactivos convencionales. Aunque algunos analistas dudan, por razones tecnológicas y económicas, de que el estado ruso tenga capacidad para desplegar el Armata en números suficientes lo cierto es que países como Alemania, Gran Bretaña, Israel y Estados Unidos se han puesto a mejorar sus carros actuales (nuevo cañón del Leopard 2, mejoras del Challenger 2, Merkava Mark IV, M1A3 Abrams) para mejorar sus posibilidades. Alemania y Francia incluso trabajan juntos para desarrollar un futuro nuevo carro (¿Leopard 3?), ya que las plataformas occidentales ya están muy maduras y han alcanzado su límite de modernización: hacen falta diseños nuevos.

Rusia señala el camino

Las tendencias del futuro, marcadas por el prototipo ruso, son claras: torres con autocargador para poder montar cañones de mayor calibre y reducir el perfil y la tripulación, mejoras de la protección con énfasis en los sistemas activos, electrónica y sensores más sofisticados para mejorar la conciencia de situación y la puntería, tecnologías de ocultamiento (stealth) para dificultar la localización de blancos del enemigo y reducciones de peso para facilitar su transporte y reducir su consumo de combustible. Otras tecnologías, como blindajes reactivos eléctricos o la capacidad de dirigir enjambres de drones, se encuentran en fase aún más embrionaria y tardarán más en desplegarse.

Un ejemplo de por dónde va a ir los tiros es el prototipo polaco PL-01, presentado hace un par de años como ‘concept tank’ y que integra buena parte de estas tecnologías: torre automática con cargador de munición, peso reducido (35 toneladas frente a las casi 70 de la última versión del Abrams) y, sobre todo, un sistema de camuflaje infrarrojo muy avanzado capaz de confundir a los sensores que operan en estas frecuencias. En esta dirección se mueven ideas como el Proyecto Griffin, creado para responder a la nueva demanda de un tanque ligero por el ejército de Estados Unidos. Aunque en este tipo de vehículos la protección siempre va a ser un problema: tanto el Griffin como el PL-01 están basados en Vehículos de Combate de Infantería, mucho menos resistentes que los carros de combate propiamente dichos

PL-01 es un prototipo polaco cuyo peso, 35 toneladas, es la mitad del M1 Abrams.

Por eso los sistemas activos van a resultar vitales.

Los APS (Active Protection System, sistema de protección activa) pueden ser de varios tipos; algunos se limitan a cegar los sistemas de puntería de los misiles o carros atacantes, como los deslumbradores láser del sistema ruso Shtora. Pero los más avanzados no sólo confunden la puntería, sino que intentan destruir los proyectiles enemigos o bien afectar a su desempeño impidiendo que perforen el blindaje. En esta última categoría entran los extendidos blindajes ‘de rejas’ (slat armor, que hacen detonar las cargas huecas prematuramente) y también los reactivos (que destruyen el efecto de las cargas huecas mediante una contraexplosión). Pero los más sofisticados y efectivos son los diseñados para derribar los proyectiles entrantes antes de que toquen el caso del carro: los llamados ‘sistemas hard kill’.

Un APS ‘hard kill’ detecta el lanzamiento de un proyectil enemigo, identifica su rumbo y lo ataca cuando está a unos pocos metros del blanco ya mediante un contramisil (como el sistema estadounidense Quick Kill), perdigones (el israelí Trophy), un explosivo de fragmentación (el ruso Arena) o bien un EPS (explosively formed penetrator, proyectil formado por la explosión) como el Afganit que lleva el Armata)



Este último sistema se dice que es capaz de interceptar no sólo los lentos misiles anticarro con carga hueca que usa la infantería, sino también los penetradores cinéticos que disparan los cañones de los tanques. De ser cierto, un carro armado así sería poco menos que invulnerable en el campo de batalla.

Carro de combate Merkava IV israelí

Algunos carros israelíes Merkava IV ya han entrado en combate con sus Trophy en funcionamiento, obteniendo excelentes resultados contra misiles. Del Afganit ruso hay vídeos que lo muestran en funcionamiento en pruebas, pero otra cosa es desplegarlo en condiciones de combate, y especialmente asegurar su fiabilidad contra proyectiles anticarro que viajan a varias veces la velocidad del sonido y son, esencialmente, una barra de metal ultradenso.

Algo debe haber, ya que Estados Unidos ha decidido acelerar la investigación y el despliegue de un APS cuanto antes. Este año se llevarán a cabo pruebas comparadas entre el Quick Kill, el Trophy y otros sistemas en oferta para equipar a los blindados de su ejército, lo que supondría aumentar notablemente su capacidad de supervivencia. A medio y largo plazo, sin embargo, está claro que los carros de combate tenderán a reemplazar los sistemas puramente pasivos de protección por sistemas de interceptación de ataques, y pasarán del ‘escudo pasivo’ a uno mucho más activo. Al igual que los coches la tendencia es clara: reemplazar átomos por bites, material por información y capacidad de reacción: el tanque del futuro no vendrá definido por su coraza, sino por su inteligencia. Y, por tanto, será tan diferente de un carro de combate actual como los buques de guerra modernos difieren de un acorazado de la Segunda Guerra Mundial.

http://www.elconfidencial.com

Advierten sobre el rol de las FF.AA. en seguridad

Un informe denuncia reuniones con Estados Unidos y el nombramiento de militares en el Ministerio de Defensa en medio de la lucha contra las drogas

Helman, Pablo

Pablo Helman

Promesa presidencial de sostener la lucha contra el narcotráfico como uno de los ejes de su gestión podría tener, a juicio de un informe del Cels (Centro de Estudios Legales y Sociales), el Grupo Convergencia XXI y el Ilsed (Instituto Latinoamericano para la Seguridad y la Defensa), contracaras polémicas en materia de derechos humanos: una participación de las fuerzas armadas en política interior, una militarización de las fuerzas de seguridad y la participación activa de Estados Unidos en la lucha contra las drogas (más que contra el narcotráfico).

El título del informe es por demás sugerente: “La riesgosa política del Gobierno para las Fuerzas Armadas”. Y está firmado por Carlos Acuña, Ileana Arduino, León Carlos Arslanian, Alberto Binder, Paula Canelo, Gastón Chillier, Agustín Colombo Sierra, Enrique Del Percio, Katchik Derghourgassian, Rut Diamint, Natalia Federman, Enrique Font, Sabrina Frederic, Jaime Garreta, Gabriel Kessler, Paula Litvachky, Ernesto López, Pablo Martínez, Germán Montenegro, Alejandra Otamendi, Gustavo Palmieri, Hernán Patiño Meyer, Raúl Sánchez Antelo, Marcelo Sain, Luis Tibletti, Juan Gabriel Tokatlian, José María Vázquez y Horacio Verbitsky. Y si bien a juicio de Paula Litvachky “tiene un carácter esencialmente de advertencia”, señala que a partir de las últimas decisiones de Mauricio Macri y del Ministerio de Defensa podríamos estar en un contexto en el que se viole la ley de defensa. Algo que, según los firmantes, puede dar pie a situaciones en las que militares intervengan concretamente en cuestiones nacionales.

Estados Unidos. Para Lit-vachky, directora del área de Justicia y Seguridad del Cels, “quisimos marcar una tendencia en algunas decisiones de política del gobierno, especialmente al quedar enmarcado en el paradigma de la guerra contra las drogas, que ha tenido efectos muy negativos en la región. Y al mismo tiempo, con el documento quisimos dar una información más precisa en cuanto a innumerables reuniones que se tuvieron con funcionarios del gobierno estadounidense, con el gobierno francés... Quisimos indicar que se está generando una política, enmarcada en la cantidad de reuniones que hubo, más algunas definiciones que se tomaron, líneas que se dieron en algunos cursos. La idea fue poner todos los datos juntos y que haya conciencia de hacia dónde va la política”.

La acción norteamericana contra el narcotráfico y el terrorismo tiene valores con implicancias en la política local. Litvachky explica que “hay un paradigma respecto de las nuevas amenazas que legitima la acción de las Fuerzas Armadas en seguridad interior. Y esto va contra las leyes del país y es una toma de decisión política fuerte”. Y que tiene como contraparte una militarización también de las policías.

Contra las drogas o contra el narcotráfico. La militarización de las policías es el reflejo de una confusión entre seguridad y defensa. “El paradigma tiene que ver con las dos cosas. Nosotros advertimos contra la política hacia las Fuerzas Armadas. La legislación argentina es clara en este sentido y diferencia la defensa nacional de la seguridad interior. Lo que se llama ‘lucha contra el narcotráfico’ implica algunas acciones más duras de las policías”, explica la directora del Cels.

Las tácticas y estrategias de la lucha contra el narcotráfico se transforman en una lucha contra las drogas. Y esto implicaría tener un accionar más violento en cuestiones que podrían resolverse con “políticas de salud pública. Es una confusión”, según la entrevistada.

Uno de los correlatos de toda esta tendencia puede observarse también en los casos recientes de violencia de parte de las fuerzas de Gendarmería y Prefectura en barrios carenciados del cordón sur: “Hay un modo de entender la seguridad, que se pensó en su momento, que tiene que ver con cómo se pensó al cordón sur que respondía a una demanda genuina de seguridad de los barrios y de romper la lógica que había en esos barrios con la Policía Federal. Eso se fue deteriorando con el tiempo. Y la actuación de Prefectura y Gendarmería fue complicando la misma situación de los barrios con estos temas. Y ahora, con la idea de replegarlas, queda el territorio como un lugar donde no se sabe qué va a pasar. Lo mismo es lo que denunciamos con los chicos de Barracas, que habla de prácticas permanentes en las que el verdugueo y las detenciones arbitrarias son constantes. Esto terminó siendo un emergente muy grave. Pero es una práctica que venía de antes. Hay cambios, aunque tampoco podemos decir que sean prácticas que comenzaron ahora: el caso Bulacio es un ejemplo de la tendencia”.

Sin orden judicial. Si bien no hay denuncias sobre violaciones a los derechos humanos, se advierte que se puede crear un escenario hacia una política de seguridad que incluya detenciones sin causa por averiguación de antecedentes.

Políticas. “Nuestro punto es que si la política de seguridad está en este momento orientada a desplegar policías territorialmente para generar ese tipo de detenciones, las violaciones se van a multiplicar. Porque la policía genera ese tipo de prácticas, y si la política va hacia ese lado, se genera un marco para eso”.

La situación del ejército actuando en política interior, especialmente en inteligencia, fue una acusación sobre el gobierno anterior. ¿Hay continuidad en este sentido? “Para ser precisos –dice Litvachky–, nosotros no tenemos información específica sobre cuáles fueron estas prácticas del ejército. Esto independientemente de que cualquier práctica de inteligencia sea repudiable. Lo que señalamos aquí es el riesgo de una política y su implementación”.

http://www.perfil.com