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miércoles, 8 de diciembre de 2021

Se abren posibilidades para Invap en China


El embajador argentino habló con el gobierno de Beijing sobre la posibilidad de que la empresa rionegrina venda dos reactores de producción de radioisótopos.

Invap, la empresa estatal rionegrina que desarrolla satélites y radares en Bariloche. Archivo

Por ahora es apenas una posibilidad, ni remota ni certera; tanto que la empresa avisó que ni siquiera va a hablar con la prensa. De todos modos, el gobierno nacional confirmó a RÍO NEGRO que existe interés de China en comprar a Invap dos reactores nucleares de baja potencia y fines de investigación como el que monta ahora la compañía estatal rionegrina en Holanda.

La semana pasada, el embajador argentino en Beijing, Sabino Vaca Narvaja, se reunió con viceministro de Industria y Tecnología de la Información, Zhang Kejian, que es responsable además de las agencias espacial y nuclear de su país.

Allí se habló del principal interés de China en materia nuclear: la construcción de la cuarta central de generación de energía Atucha III con la tecnología Hualong 1.

A pesar de que China desarrolló su propia tecnología en materia nuclear con reactores de potencia, carecen de una planta de fabricación de radioisótopos que satisfaga la demanda. Debe importar el 85%, informó el gobierno.

Los radioisótopos son insumos médicos de origen nuclear que se fabrican en reactores de baja potencia, como el que Invap construye en estos momentos en Holanda. Se usan tanto para diagnóstico como para tratamiento de diversas patologías, y tienen una vida útil acotada.



El comunicado oficial de la Cancillería argentina no menciona a Invap, pero una fuente del gobierno nacional confirmó que el nombre de la empresa rionegrina quedó sobre la mesa, aunque con un proyecto tan embrionario que ni siquiera califica con fases.

“Sobre eso no vamos a hacer declaraciones”, respondieron desde la sede central de Invap en Bariloche.

Las aplicaciones médicas de la tecnología nuclear son una de las ramas más exitosas de Invap. Vendió reactores llave en mano en países de África, Asia y Oceanía, y ahora puso una pata en Europa.

La empresa vive de lo que vende, no recibe fondos del Estado. Según el presupuesto 2022 que acaba de aprobar el ministerio de Economía de Río Negro, está previsto que el año que viene haga ventas por 38.000 millones de pesos.

Fuente:https://www.rionegro.com.ar

viernes, 17 de septiembre de 2021

El ministro de Defensa encabezó la firma de un contrato entre INVAP y la Fuerza Aérea


“Este convenio demuestra el camino que estamos transitando para la recuperación de las capacidades de Defensa”

El ministro de Defensa, Jorge Taiana, encabezó la firma de un nuevo contrato entre la empresa INVAP SE y la Fuerza Aérea para el desarrollo y la fabricación del sistema POD ISR Aerotransportado, destinado a incrementar significativamente las capacidades de la FAA en su rol de vigilancia y control del aeroespacio de nuestro país. El convenio que se financia con aportes del Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF), busca promover el desarrollo local de este sistema de sensores, que será implementado en el avión IA-58 Pucará, dotando a la aeronave con una nueva capacidad de obtención de información, vigilancia y reconocimiento.


Para el desarrollo evolutivo del POD ISR, el proyecto fue delineado desde su inicio en mayo de 2020 en sucesivas etapas denominadas Modelos de Evaluación Tecnológica (MET), que han demostrado ser muy eficientes para sistemas de alta complejidad.

El presente contrato contempla el desarrollo de un radar SAR Aerotransportado integrado en el POD (inicialmente un tanque de combustible de 318L de Sistema Pucará , adaptado a su nueva función), en el que se integran además un sistema electro-óptico, sistema de misión, y comunicaciones, obteniendo un sistema con capacidades operacionales, así como un nuevo desarrollo de tecnología de antena de barrido electrónico activo (AESA) para el radar.


Entre otras aplicaciones, se prevé que el POD ISR permita: generar capacidades de exploración y reconocimiento primario de la superficie desde una plataforma aérea; contribuir a las tareas de búsqueda y rescate (SAR – Search and Rescue); ampliar las capacidades de comando, control y comunicaciones de la Fuerza Aérea; proveer información subsidiaria para apoyo a tareas tales como vigilancia de fronteras y Zona Económica Exclusiva Marítima e intervención ante emergencias y catástrofes)



En la visita el ministro y su comitiva dialogaron con personal que se desempeña en los edificios de Ingeniería, de Integración Convencional, de Integración Satelital y del Centro de Ensayos de Alta Tecnología SA (CEATSA), empresa creada en 2010 producto de un acuerdo entre la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales ARSAT SA e INVAP.

Acompañaron también las secretarias de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa, Daniela Castro; de Coordinación Militar en Emergencias, Inés Barboza Belistri; de Seguridad y Justicia de la provincia de Río Negro, Betiana Minor; el gerente de Defensa, Seguridad y Ambiente de INVAP, Darío Giussi; el subgerente general, Carlos Montenegro; junto al jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general de División Juan Martín Paleo; y de la Fuerza Aérea, brigadier Mayor Xavier Julián Isaac.

“Tengo una gran satisfacción porque los argentinos tenemos una capacidad científica y tecnológica destacada pero también tenemos recursos humanos muy valiosos. INVAP es un ejemplo de empresa exitosa y coloca a la Argentina entre los países que tienen proyectos de tecnología de punta”, aseguró Taiana, tras ser recibido en San Carlos de Bariloche por el vicegobernador de Río Negro, Alejandro Palmieri, el gerente general de INVAP, Vicente Campenni, y otras autoridades de la empresa.



“Hoy veo aquí la expansión de un trabajo exitoso, de una empresa que es reconocida internacionalmente, pero además veo la sinergia entre una empresa que funciona como una empresa comercial, pero que tiene el impulso extraordinario del Estado, que la ha puesto a competir, no solo a nivel nacional, sino a nivel internacional”, expresó el ministro, durante su recorrido por distintas áreas y edificios de la empresa estatal que está celebrando 45 años de trayectoria.

Por otro lado, al referirse a este proyecto conjunto con la Fuerza Aérea, el titular de la cartera remarcó que esto fue posible gracias al FONDEF y destacó que "este trabajo entre la Fuerza Aérea e INVAP es otro ejemplo de las sinergias que estamos construyendo entre estas distintas estructuras, en este caso de esta empresa de alta tecnología, de gran capacidad y flexibilidad y una Fuerza Aérea que necesita imperiosamente ir reponiendo y recuperando capacidades”



Este contrato ratifica el vínculo estrecho entre la cartera de Defensa, en este caso a través de la Fuerza Aérea, y la empresa estatal INVAP, quienes vienen trabajando conjuntamente desde hace años en el fortalecimiento del Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial (SINVICA), creado por el Decreto N° 1407/2004. Este vínculo se expresa también a través de otras iniciativas en curso con la Armada y el Ejército argentinos, así como con el Estado Mayor Conjunto.

miércoles, 4 de agosto de 2021

INVAP y su aporte a la Defensa y Seguridad

INVAP nació en 1976 como un spin off de la Comisión Nacional de Energía Atómica, con el fin de sustituir importaciones y dominar tecnologías de vanguardia, algunas no disponibles comercialmente por ser estratégicas. Su exitosa trayectoria en el área nuclear le permitió incursionar en el sector espacial, las telecomunicaciones, radares, drones, etc., convirtiéndose en líder en varios nichos y logrando exportar su tecnología al mundo.

Investigaciones Aplicadas Sociedad del Estado, más conocida como INVAP, es una empresa tecnológica de la Provincia de Río Negro, creada en 1976 a instancias del Doctor en Física Conrado Francisco Varotto, en el marco del Programa de Investigación Aplicada del Centro Atómico Bariloche (CAB), perteneciente a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

En sus principios, INVAP se abocó a desarrollar proyectos estratégicos y de alta tecnología relacionados con la actividad nuclear, habiendo logrado desafíos tales como la tecnología para obtener esponja de circonio, el enriquecimiento de uranio (proceso que al día de hoy apenas dominan unos 15 países en todo el mundo), el diseño y construcción de reactores nucleares de investigación, plantas de radioisótopos de uso medicinal, herramientas robotizadas para mantenimiento y reparación de centrales atómicas, etc.

Con el paso de los años, INVAP fue creciendo tanto en personal como en infraestructura, pasando de un reducido grupo de científicos argentinos que trabajaban en una modesta dependencia del CAB a hoy tener más de 1.300 empleados (85% de los cuales son profesionales y técnicos) que trabajan en la sede central, a orillas del lago Nahuel Huapi, en una planta industrial modelo de más de 16.000 metros cuadrados de superficie, con oficinas administrativas, laboratorios de ensayos, salas limpias de integración de satélites, aéreas de óptica, microelectrónica, mecanizados de precisión, etc.

INVAP acredita certificaciones según normas ISO 9000, ISO 14000, OHSAS 18001 y sus desarrollos se ajustan a estrictas recomendaciones de las Agencias Espaciales de Europa (ESA) y de EE.UU. (NASA), la cual reconoció a la empresa argentina como la única de Latinoamérica apta para realizar sistemas satelitales completos, desde su diseño y construcción hasta su operación.

Al día de hoy, tras más de 40 años de probada trayectoria, INVAP no sólo ha participado en los principales proyectos de alta tecnología encarados en Argentina sino que también ha logrado la exportación llave en mano a diversos países de: reactores nucleares (Egipto, Argelia, Australia, Holanda, Brasil, Arabia Saudita, etc.); plantas de radioisótopos (Cuba, India, etc.); equipos de cobaltoterapia y centros de medicina nuclear (Bolivia y Venezuela); satélites de observación, telecomunicaciones y componentes satelitales (Brasil y Turquía); sistemas industriales (EE.UU., Corea del Sur, etc.); radares (Nigeria); etc.

Render de radar RAXA gapfiller, uno de los proyectos de INVAP para ampliar su portfolio de radares.

Defensa y Seguridad

El área de Defensa y Seguridad es una de las más recientes en las cuales ha incursionado INVAP, a partir del desarrollo de un spin off a fines de la década de 1990, cuando la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) encargó a la empresa rionegrina el desarrollo de un Radar de Apertura Sintética (SAR) a ser instalado en los Satélites Argentinos de Observación por Microondas (SAOCOM), dos de los cuales (SAOCOM 1A y 1B) fueron lanzados en 2019 y 2020 y se encuentran funcionando en óptimas condiciones.

A partir del proyecto SAOCOM, en 2004 la Fuerza Aérea Argentina (FAA) contrató a la empresa estatal para desarrollar un prototipo de Radar Secundario Monopulso Argentino (RSMA) para el control del tráfico aerocomercial cooperativo (aeronaves con trasponder activo), del cual ya se fabricaron 23 ejemplares que se hallan distribuidos por todo el país, incluyendo un ejemplar móvil del RSMA denominado Mamboretá.

Posteriormente, la empresa rionegrina fue contratada por el Ejército Argentino (EA) para modernizar más de 40 de sus radares terrestres Rasit, sustituyendo componentes analógicos por otros de estado sólido, más confiables y fáciles de sostener en servicio a lo largo del ciclo de vida útil de los equipos, incorporando nueva interfaz más amigable para el usuario y mejorando las performances respecto de sus prestaciones originales al incluir una cámara de TV sobre la antena, GPS, brújula electrónica, representación digital del terreno, etc.

Además, el Ejército Argentino también solicitó el desarrollo y provisión del Procesador de Datos de Campaña (PDC), una computadora robustecida que no sólo sirve de nueva interfaz del Rasit modernizado sino también que se utiliza para otras funciones: telecomunicaciones, inteligencia, etc.

En el año 2005 el Ejército Argentino encargó a INVAP la modernización de las radios Serie 4600, incorporando tecnología digital en voz y datos, transmisión segura y GPS a los equipos radioeléctricos militares, permitiendo su integración a los sistemas de comando y control de la Fuerza.

Durante el año 2007 INVAP inició el desarrollo del Radar Primario Argentino (RPA) de tres dimensiones (3D) de largo alcance en banda L, de los cuales se han producido ya siete, con seis que ya se encuentran en servicio, uno en Merlo (Buenos Aires) y otros cinco emplazados en el noroeste y noreste argentino. El séptimo será instalado en los próximos meses.

En paralelo, a través de un acuerdo con la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, INVAP desarrolló el Radar Meteorológico Argentino (RMA), del cual hasta ahora se fabricaron e instalaron once unidades.

En el año 2011 la Fuerza Aérea Argentina recibió un prototipo operativo de Radar de Alcance Mediano Experimental (RAME) de INVAP y le encargó a la firma un estudio de factibilidad técnico-económica para modernizar sus radares móviles en banda S modelo AN/TPS-43.

Aprobados los estudios de Aptitud, Factibilidad y Aceptabilidad (AFA) técnica, operativa y económica, INVAP inició la actualización del prototipo, para lo cual se sustituyeron componentes analógicos por otros de estado sólido, se incorporaron nuevos equipos de aire acondicionado y generación eléctrica, consolas de presentación de datos, etc.

En lo que hace a la dimensión naval del área de Defensa, INVAP encaró diversos proyectos para la Armada Argentina (ARA), entre los cuales se destacan los siguientes:

Sistema de cerramiento de las puertas del nuevo hangar para helicópteros del Transporte Rápido ARA “Hércules” de la ARA;

Ingeniería para el desarrollo de los Sistemas de Comando y Control para buques de combate (Destructores MEKO-360 y Corbetas MEKO-140) y submarinos (TR-1700);

Recuperación y modernización de sonares de MEKO y TR-1700

Desarrollo y provisión del Sistema de Adquisición de Imágenes (SAI-Orión) para modernizar los aviones de patrulla marítima P-3B Orión con una plataforma giroestabilizada con sensores ópticos de visión diurna y nocturna, aptos para búsqueda y rescate (SAR), vigilancia de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA), etc.;

Diseño y fabricación de un Radar Secundario Monopulso Argentino Naval (RSMA-N) que fue instalado en el Rompehielos ARA “Almirante Irízar” de la Armada Argentina;

Estudios para el diseño y provisión de radares de vigilancia costera.

Radar AN/TPS-43 modernizado por INVAP.

Por otro lado, en materia de Seguridad Pública, durante el año 2011 INVAP firmó un contrato con el Ministerio de Seguridad de la Nación (MINSEG) para desarrollar y fabricar el Sistema de Adquisición y Diseminación de Imágenes (SADI), un sistema electroóptico giroestabilizado con cámaras visibles e infrarrojas, capaz de ser instalado en buques, aeronaves y plataformas terrestres de las Fuerzas de Seguridad federales (FFSS).

Más cerca en el tiempo, INVAP también realizó otros proyectos para el MINSEG, entre los cuales podemos citar la asistencia técnica al organismo para la recepción e instalación de cuatro centros inteligentes de monitoreo y vigilancia fronteriza de origen israelí; el desarrollo de un sistema de trazabilidad de armamento individual (pistolas) a partir de su geolocalización y control de empleo (cuando el usuario efectúa un disparo); etc.

En diciembre del 2017 y como previsión ante la realización de la cumbre del G-20 en la Ciudad de Buenos Aires a fines del 2018, la Fuerza Aérea Argentina e INVAP firmaron un contrato para recuperar y modernizar el segundo radar AN/TPS-43, además de actualizar al mismo estándar el único ejemplar ya modernizado (denominado MTPS-43) de ese mismo modelo, así como el desarrollo y provisión de un nuevo modelo de radar móvil llamado RPA-170M.

El 3 de marzo de 2020 se firmó el convenio entre el MINDEF e INVAP para la entrega de un radar tridimensional RPA-240 a ser instalado en Tostado, Santa Fe, y la provisión de cinco nuevos radares móviles 3D del modelo RPA-200, que serán emplazados en las ciudades de Río Grande (Tierra del Fuego), Posadas (Misiones), Resistencia, Charata y Taco Pozo (éstas tres en Chaco).

El RPA-200 es un derivado del RPA-240, que aporta mayor flexibilidad en su empleo y traslado gracias a sus menores dimensiones y peso, además de una renovación importante de su tecnología. Sin embargo, su diseño buscó mantener una gran comunalidad en cuanto a su funcionamiento y logística con los RPA-240, lo cual redundó en una reducción de costos de adquisición, mantenimiento y capacitación de los operadores de la FAA.

El convenio suscripto entre el MINDEF e INVAP implica una inversión de 9.200 millones de pesos (unos 100 millones de dólares) e incluye la provisión de los radares con su infraestructura civil de instalación asociada; sistemas de comunicaciones; los radomos (coberturas de forma casi esférica fabricadas en material sintético para proteger principalmente la antena del radar del viento, las temperaturas, precipitaciones, polvo, etc.); el instrumental; los simuladores y sistemas de información para control, operación y mantenimiento, así como el soporte logístico y la capacitación del personal de la Fuerza Aérea Argentina.

Interior del MTPS-43, con sus nuevas consolas.

Radares Aerotransportados

En el marco del desarrollo de los Satélites Argentinos de Observación por Microondas (SAOCOM), a fines de la década de 1990, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) designó a INVAP como contratista principal, debiendo, entre otras tareas, diseñar los radares para los SAOCOM.

Tiempo después, la CONAE firmó un acuerdo de cooperación con la Armada Argentina para utilizar un avión B-200 como banco de pruebas en vuelo del primer sistema argentino de radar de apertura sintética (SAR), el cual fue denominado SARAT (Sistema Argentino de Radar Aerotransportado).

En mayo del 2020, INVAP y la Dirección General de Investigación y Desarrollo (DGID) de la Fuerza Aérea Argentina comenzaron a desarrollar un Pod de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento (ISR) aprovechando la estructura de un tanque de combustible de 318 litros ya certificado para uso de los IA-58 Pucará de la FAA, dentro del cual se instalaría la antena y demás componentes del Radar Aerotransportado Banda X Argentino (RAXA).

Durante febrero del año en curso, en Bariloche, se realizaron los ensayos en tierra del radar, para lo cual se montó el sensor sobre un vehículo terrestre, a partir del cual se obtuvieron las primeras imágenes sintéticas.

Entre marzo y abril se definió el plan de ensayos en tierra y en vuelo del primer Modelo de Evaluación Tecnológica (MET-1) del Pod ISR, el cual equipará a los IA-58 Pucará Fénix, versión remotorizada y modernizada de esta noble aeronave que se produjo en la ex Fábrica Militar de Aviones (FMA).

Modelo de Evaluación Tecnológica 1 (MET-1) del pod ISR de INVAP siendo evaluado en un Pucará en mayo de 2021. Foto: Santiago Rivas.

Debido a que la ex FMA, actual Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), está a la espera de una comitiva extranjera, integrada por representantes de los fabricantes de los nuevos motores y hélices, todavía no se pudo certificar el prototipo modernizado del Pucará Fénix.

En virtud de lo expuesto, se decidió desplegar dos IA-58 desde la III Brigada Aérea de Reconquista al Centro de Ensayos en Vuelo (CEV) de la FAA, con sede en el predio de FAdeA, a fin de no demorar el inicio de la campaña de pruebas en vuelo del MET-1 del Pod ISR.

A fines de abril se desarrollaron con resultado satisfactorio los ensayos en tierra del Pod, para lo cual fue montado en los soportes subalares y central del fuselaje; se verificó la ergonomía de la instalación y empleo de la consola de operación del radar en el puesto trasero de la aeronave, se realizaron pruebas funcionales de interferencias e incompatibilidad electromagnéticas, etc.

El pasado 6 de mayo se realizó el primer vuelo previsto dentro del plan de ensayos, verificándose el comportamiento aerodinámico y estructural de la aeronave y el Pod ISR.

Al día siguiente se cumplieron dos vuelos de ensayos, en el primero se analizaron interferencias y compatibilidad electromagnética (EMI/EMC), cargas eléctricas en vuelo, vibraciones y temperaturas del Pod y; en el segundo, se obtuvieron las primeras imágenes tomadas en vuelo por un radar argentino en banda X.

Analizada la información obtenida de estos ensayos, se continuó con otros vuelos de comprobación del Pod, a fin de adquirir información del radar en el modo strip map para la generación de una imagen de Radar de Apertura Sintética (SAR), que consiste en procesar mediante algoritmos la información capturada por la antena del radar.

El desarrollo del Pod ISR prevé un horizonte evolutivo desde el actual MET-1 a un segundo demostrador denominado MET-2 con prestaciones incrementales en junio de 2022 y, aproximadamente un año después, concluir con el prototipo operativo MET-3, el cual estará integrado por el radar RAXA de estado sólido con barrido electrónico (tecnología AESA por sus siglas en inglés) y un gimbal giroestabilizado con cámaras electroópticas desarrollado por la empresa cordobesa FixView, sensores que funcionarán integrados dentro de la estructuras, otorgando la flexibilidad de poder emplear el Pod a bordo de cualquier aeronave que esté en servicio.

Finalmente, es importante destacar que el Decreto 1.407 del año 2004, por el cual se creó el Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial (SINVICA), preveía la incorporación de radares primarios y secundarios -fijos y móviles- terrestres, además de tres sistemas de radar en aeronaves, entendiéndose a éstas como plataformas AEW&C (Airbone Early Warning and Control), es decir, aeronaves de gran autonomía dotadas con radares de largo alcance para dar alerta temprana y controlar el espacio aéreo.

En este sentido, INVAP posee la capacidad tecnológica para desarrollar un radar de largo alcance para plataformas aéreas que cumplan funciones de AWACS y, simultáneamente, ya se encuentra trabajando, por su cuenta, en diseño de radares de barrido electrónico para aviones y helicópteros, tripulados y no tripulados.

Prototipo del RUAS 160 Asteri desarrollado por INVAP junto a Cicaré y Marinelli.

Sistemas Aéreos No Tripulados

A través de un acuerdo con el Ministerio de Defensa (MINDEF), INVAP encaró el desarrollo del Sistema Aéreo Robótico Argentino (SARA), que contemplaba el diseño y fabricación en nuestro país de drones de ala fija Clase 2 y 3 (media y larga autonomía, respectivamente), los cuales serían empleados tanto por las Fuerzas Armadas como por las Fuerzas de Seguridad federales.

Este proyecto de aeronaves no tripuladas preveía la posibilidad de ser usado para tareas militares, de Seguridad Pública y también en aplicaciones civiles, como, por ejemplo: catastro urbano, monitoreo ambiental, detección de incendios y contaminación, etc.

Este proyecto incluía no sólo las aeronaves no tripuladas que serían producidas en serie por la Fábrica Argentina de Aviones, perteneciente al MINDEF, sino que también incluía el desarrollo de las cargas útiles (sistemas ópticos, radar, etc.), planta motriz, estaciones de control en tierra, simuladores de vuelo, sistema de navegación y telecomunicaciones, documentación técnica, herramientas y repuestos, capacitación de los operadores y personal de mantenimiento, etc.

En el marco del contrato de casi 2.200 millones de pesos que autorizó la Jefatura de Gabinete de Ministros por Decisión Administrativa N°1 del año 2015 para desarrollar el SARA, también se encaró el diseño de un Blanco Aéreo de Alta Velocidad (BAAV), el cual sería producido en serie por Fabricaciones Militares (FM), empresa también dependiente del MINDEF.

Lamentablemente el proyecto SARA quedó paralizado a principios del año 2016 por falta de financiación y actualmente se evalúa su reactivación.

Por otro lado, en noviembre del año 2020 INVAP firmó un convenio marco de cooperación y asistencia técnica con la Provincia de Santa Fe, a partir del cual se avanzó con vistas a firmar en breve un contrato por la provisión de tres unidades operativas del Sistema Aéreo No Tripulado de alas rotativas denominado RUAS-160, que será provisto durante el año 2021.

El contrato incluye un paquete compuesto por un simulador y actividades de capacitación del personal que los operará, repuestos, documentación técnica, herramientas de mantenimiento, etc.

Se trata de un desarrollo asociativo entre INVAP, Cicaré (reconocido diseñador argentino que fabrica y exporta helicópteros) y Marinelli Technology (empresa de servicios agrícolas).

El RUAS-160 es un sistema que comprende un segmento en tierra (consola de comando y control) y las aeronaves no tripuladas, que son helicópteros de dos rotores coaxiales contra-rotativos, compacto, modular, de gran autonomía (hasta 6 horas de vuelo según la variante) que puede portar diversas cargas útiles según la misión a cumplir.

Gracias a su sistema de navegación, guiado y control automatizado, el RUAS-160 puede ser remotamente piloteado desde la consola en tierra o, en su defecto, cumplir un plan de vuelo en base a waypoints preestablecidos por el operador del sistema.

La operación a distancia de las aeronaves RUAS-160 reduce costos y evita el riesgo para los tripulantes de las aeronaves tripuladas, ya que éstas no sólo están expuestas a una eventual falla mecánica sino también a los efectos de armas de fuego que pueden derivar en bajas entre el personal o daños de diversa magnitud en las aeronaves.

Para aplicaciones de Defensa y Seguridad, el RUAS-160 puede ser instrumentado con una plataforma giroestabilizada con sensores electroópticos (EO) e infrarrojos (IR) para visión nocturna, LIDAR (Laser Imaging Detection And Ranging) y radar activo de barrido electrónico (AESA) en banda X, para así brindar la capacidad de detectar, reconocer e identificar objetos móviles y estacionarios tanto en tierra como en el mar.

Otra configuración de uso específico del RUAS-160 es la destinada a la industria agrícola, con capacidad de transportar equipos para pulverización hiperselectiva de cultivos, y de captura de imágenes para determinar el estado de salud del terreno y de los cultivos.

Las principales tareas que puede desarrollar el RUAS-160, tanto de día como de noche, sobre espacios terrestres y/o marítimos, son: vigilancia y control de rutas y espacios terrestres; monitoreo de infraestructuras críticas (puertos, aeropuertos, centrales de energía); control de aguas jurisdiccionales; localización y seguimiento de objetivos (vehículos, personas, etc.); alerta temprana en detección de incendios; búsqueda y rescate en tierra y agua; etc.

Por último, es de destacar que se ha desarrollado una versión navalizada del RUAS 160 que será provista a la Armada Argentina para formar parte de la dotación de sus buques de superficie.

Propuestas de radares terrestres de corto alcance para infantería, muy útiles también para el control de fronteras, que podrían complementar o reemplazar a los RASIT del Ejército Argentino.

Conclusiones

El desarrollo científico-tecnológico e industrial de un país permite conocer su potencial, no sólo en términos económicos y productivos, sino también militares frente a un eventual conflicto bélico.

Depender de tecnología importada implica no sólo disponer de cuantiosos recursos para adquirir sistemas modernos, sino también contar con el visto bueno de las potencias extranjeras que los fabrican. El reciente veto de Inglaterra a la venta de aviones FA-50 surcoreanos para la Fuerza Aérea Argentina expuso la dependencia tecnológica que afecta nuestra soberanía.

Desarrollar y dominar tecnología nuclear, aeronáutica, espacial, etc., implica fuertes inversiones a lo largo de varios años para ver resultados concretos, algo que -en países como la Argentina- no siempre es posible debido a la falta de visión estratégica y de continuidad en las políticas públicas.

Una excepción es INVAP, empresa a la cual los gobiernos de diverso signo partidario siempre han apoyado, en mayor o menor medida, a lo largo de sus casi 45 años de trayectoria, donde ha demostrado una gestión profesional, honesta y calificada, que le ha permitido desarrollar tecnología de vanguardia, no sólo para el Estado argentino sino también para otras naciones, habiendo realizado exportaciones a EE.UU, Corea del Sur, Australia, Holanda, etc.

Particularmente en lo que hace a desarrollos para la Defensa y Seguridad, los proyectos citados en el presente artículo demuestran que INVAP podría -y debería- ser el socio estratégico de los Ministerios de Defensa y de Seguridad de la Nación, maximizando la sinergia entre ambas reparticiones y el uso eficiente de los recursos presupuestarios asignados a la incorporación y modernización de sistemas y medios de las Fuerzas Armadas y de Seguridad federales, ya que gran parte de los mismos son de uso dual (sensores ópticos, radares, drones, telecomunicaciones, satélites, etc.).

El Estado nacional debe avanzar en la sanción de una imprescindible Ley de Investigación, Desarrollo, Innovación y Producción para la Defensa, complementaria de la Ley del Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF), que fomente el entramado científico-tecnológico e industrial -público y privado- mediante incentivos fiscales; facilidades para contratar personal; financiamiento de proyectos estratégicos para las FFAA y FFSS a mediano y largo plazo (5 a 15 años); créditos para adquirir bienes de capital y actividades de I+D; financiación y garantías para facilitar las exportaciones; entre otras medidas.

Solo para citar algunos de los múltiples beneficios que gana nuestro país si las autoridades políticas toman en cuenta lo expresado anteriormente, digamos que los radares producidos por INVAP fueron diseñados a la medida de los requerimientos exigidos por la Fuerza Aérea Argentina, con menor costo de adquisición y mantenimiento que similares importados, se logró dominar una tecnología sensitiva, se generaron cientos de puestos de trabajo calificados (en INVAP y casi 150 PYMEs argentinas) y ya se logró una primera exportación.

Fuente:https://www.pucara.org

lunes, 14 de junio de 2021

Invap, la empresa estatal argentina que "la rompe" afuera: trae dólares y sigue invirtiendo en el país


La empresa estatal INVAP comenzó a exportar tecnología de radar a países africanos por medio de un acuerdo con una empresa emiratí. Qué hace la compañía argentina y por qué su rol es valorado a escala internacional.

La empresa estatal rionegrina Investigaciones Aplicadas (INVAP), con sede en Bariloche, firmó un contrato con Jampur Group, una compañía basada en Emiratos Árabes Unidos con presencia en los principales mercados africanos, para vender radares primarios 3D móviles en Nigeria.

Se trata de la primera exportación de radares de INVAP y, a mediano plazo, su plan es posicionarse como un proveedor de tecnología radar a escala internacional.

¿Qué son los radares primarios móviles? Se trata de una tecnología de radar de origen militar que, según Darío Giussi, gerente del área de Gobierno, Seguridad y Defensa de INVAP, es "muy compleja" de desarrollar ya que requiere software, radiofrecuencia, procesamiento de señal y electrónica avanzada.

El desafío fue desarrollar la tecnología en un país que no se caracterizaba por ser generador de esta tecnología, salvo excepciones, ni gran consumidor de radares. Con la Fuerza Aérea Argentina, que tenía una experiencia importante, desarrollamos esa capacidad e hicimos un camino que se corona con esta exportación", explica Giussi en diálogo con DEF.

A largo plazo, el experto admite que tienen "expectativas" y esperan que este nuevo acuerdo les "abra puertas" para continuar exportando a otros mercados. "Debería haber otras posibles exportaciones y vamos a lograr concretarlas", adelanta el gerente.

INVAP: CÓMO COMENZÓ EL DESARROLLO DE RADARES

La historia de los radares en la Argentina se remonta al 2004, cuando el ex presidente Néstor Kirchner avaló el decreto 1407 y limitó los sistemas de detección de los radares de tránsito aéreo del país.

El decreto, además, puso en funcionamiento un nuevo sistema nacional de vigilancia y control aeroespacial conocido actualmente por sus siglas SINVYCA. En pocas palabras, su finalidad es proteger los intereses nacionales de la mano de INVAP.

INVAP RPA-240T., (Radar primario 3D de largo alcance)
INVAP RPA-240T., (Radar primario 3D de largo alcance)

Este trabajo sigue hasta hoy en día: en marzo de este año, Alberto Fernández y Agustín Rossi, ministro de Defensa, visitaron las instalaciones de la empresa rionegrina y firmaron un nuevo convenio para la provisión de radares 3D para SINVYCA.

Por otro lado, INVAP trabajó en el desarrollo de radares meteorológicos junto al Ejército Argentino y también creó un radar secundario para el ARA Almirante Irizar, un rompehielos argentino construido en la década de los 70.

Todos los radares son fabricados de principio a fin en la ciudad de Bariloche. Lo único que no se produce en la Argentina son los componentes electrónicos y estos se adquieren.

"Obviamente, los componentes electrónicos no se hacen acá, se adquieren. Pero todo lo que es placa, software, entrenamiento del cliente en fábrica o mantenimiento se hace desde Bariloche. Además, trabajamos con un montón de pymes que, de alguna manera, nos dan soporte en distintas áreas. Con lo cual, es trabajo para muchas otras personas", revela Juan Pablo Brioni, subgerente comercial de INVAP.

Sin embargo, el desarrollo de radares es considerado un "área nueva" en pleno crecimiento por Giussi. El sector más importante de INVAP está dirigido a los componentes espaciales y meses atrás realizaron una exportación millonaria a Brasil.

OTROS LANZAMIENTOS Y ADQUISICIONES DE INVAP

A finales de febrero de este año se llevó a cabo el lanzamiento de Amazonia-1, el primer satélite de observación de la Tierra desarrollado por el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE) de Brasil, desde la base de Sriharikota, India.


INVAP realizó la primera exportación de componentes espaciales del país para Amazonia-1: proveyeron la computadora principal de abordo, el sistema de control de actitud del satélite, compuesto por cajas de electrónica de control de actitud y control de thrusters, barras de torque y magnetómetros, y sensores solares gruesos.

Estos últimos fueron fabricados conjuntamente con la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y todo el equipamiento de soporte en Tierra para los sub-sistemas provistos por INVAP.

La misión Amazonia de observación de la Tierra permitirá monitorear la deforestación, especialmente en la región amazónica y, también, la diversificada agricultura en todo el territorio brasileño con una alta tasa de revisita, buscando actuar en sinergia con los programas ambientales existentes.

La empresa estatal argentina ya había dado otro paso importante este año, cuando se quedó con el 100% del paquete accionario de una competidora holandesa, luego de adquirir las partes que pertenecían a dos empresas de los Países Bajos, por un monto que se estima cercano a los US$ 400 millones.

Fuente:https://www.infotechnology.com

sábado, 1 de mayo de 2021

INVAP concreta exportación de radares


El radar de alta tecnología que la Argentina exportará a Nigeria permite operar las 24 horas, los 365 días del año, con alta disponibilidad y mínimo mantenimiento (Gentileza INVAP)

INVAP y la empresa Jampur International FZE, de Emiratos Árabes Unidos firmaron un contrato para la provisión de dos radares primarios 3D móviles de uso civil, modelo RPA-200MC a ser emplazados en Nigeria, provisión que incluirá también la capacitación del personal que los operará.

RPA-170, del cual derivan los RPA-200 exportados.

La firma del contrato se llevó a cabo en el mes de marzo por parte del Sr. Mohammad Shafiq CEO de Jampur International FZE y el Dr. Vicente Campenni, Gerente General de INVAP.


Jampur International FZE es responsable de la provisión de equipamiento aeroportuario requerido por el Ministerio Federal de Aviación de Nigeria para mejorar la seguridad de las operaciones de la aviación civil en ese país.

Este modelo de radar, en su versión móvil y de uso civil, constituye la más reciente incorporación a la familia de radares RPA desarrollados por la empresa argentina de desarrollo tecnológico INVAP. Su diseño modular y con transmisores distribuidos en la antena, le permite operar las 24 horas, los 365 días del año, con alta disponibilidad, mínimo mantenimiento preventivo y bajos costos logísticos y operativos durante todo su ciclo de vida.

El radar puede ser operado de manera remota y se integra a sistemas de gerenciamiento de tránsito (ATM) y comando y control multi-sensor, minimizando la dotación de personal necesario para operarlo (Gentileza INVAP)

Los sistemas hacen uso de técnicas consideradas el Estado de Arte en el área, conocidos como Software Defined Radars. Además dispone de amplificadores de estado sólido con tecnología GaN y de una antena activa con Digital Beam Forming.


Esta exportación de radares por parte de INVAP a un nuevo mercado en el continente africano, le permitirá seguir desarrollándose como proveedor de tecnología radar, en el ámbito internacional. Asimismo, es un paso importante para consolidarse como empresa referente en el mercado de sistemas de misión crítica (Crítical Mission) para todo uso.

Fuente:https://www.invap.com.ar

jueves, 4 de marzo de 2021

Argentina anuncia la compra cinco nuevos radares 3D al INVAP


El gobierno argentino firmó un contrato con INVAP para la fabricación de 5 radares RPA 200 para aumentar la cobertura del espacio aéreo argentino.
El contrato es por 9000 millones de pesos argentinos (unos 100 millones de dólares) y los radares deberían ser entregados en los próximos tres años.

Dos de los radares estarán dedicados a reemplazar los radares Indra AN-FPS 113 y AN FPS-90 localizados en las ciudades de Resistencia y Posadas. De los otros, dos irán a la provincia del Chaco en la localidad de Charata y otro en Taco Pozo, y otro será el primero instalado en la Patagonia, en la localidad de Río Grande.

El jefe de Estado encabezó en la sede de Invap en Bariloche el acto de firma de un convenio para reactivar la fabricación de radares de nueva generación

El presidente Alberto Fernández afirmó que "el futuro de la Argentina" se encuentra posicionado en las áreas de educación, conocimiento, ciencia y tecnología, y remarcó que desea ser quien "una a los argentinos", durante su visita a la sede central del organismo en Bariloche, Río Negro.

El máximo mandatario estuvo en la ciudad rionegrina con motivo de la firma de un convenio para reactivar la fabricación de radares de nueva generación (RPA 200) que se incorporarán al Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial (Sinvica)

Actualmente ya hay otros ocho radares producidos por INVAP en funcionamiento en el norte de la Argentina, de los cuales siete son RPA 240T y uno es un RPA-170, variante móvil, los cuales forman parte del Plan Nacional de Radarización, que apunta a la cobertura radar de todo el espacio aéreo argentino.

El RPA es un radar de vigilancia aérea de largo alcance (hasta 240 millas) 3D de última generación que trabaja en banda L (D). Es un sensor que puede ser trasladado por tierra o por aire, y está diseñado para operar en instalaciones permanentes o semipermanentes, destinadas a la vigilancia del espacio aéreo y para la defensa y seguridad nacional.

La firma del convenio implica en una primera etapa la fabricación de cinco nuevas unidades del Radar Primario Argentino 200 (RPA 200)

Con tecnología del estado del arte, posee capacidades avanzadas de guerra electrónica y un excelente desempeño en una amplia gama de escenarios operacionales, aún en las condiciones más adversas de clutter e interferencias.


Su diseño modular y con generación de potencia distribuida le permite operar las 24 Hs
los 365 días del año, con alta disponibilidad, mínimo mantenimiento preventivo y bajos
costos logísticos y operativos durante todo su ciclo de vida.
El sistema puede ser operado de manera local, constituyendo en sí mismo un centro de comando, control y comunicaciones completo; o bien de manera remota y prácticamente desatendida, pudiendo integrarse a sistemas de comando y control multi-sensor.

Los cinco nuevos ejemplares tendrán una actualización tecnológica, con un arreglo de fase activo, con tecnologías de digital beamforming y AESA y con semiconductores más novedosos como los de nitruro de galio.

jueves, 28 de enero de 2021

Invap se cortó sola en Holanda

Se quedó con el 100% de la empresa que construye una planta nuclear en Petten, al comprarles su parte a dos empresas europeas.

El CEO de Invap, Vicente Campenni, y el entonces gobernador Weretilneck en la firma del acuerdo con Holanda.

La empresa estatal rionegrina Invap les compró a dos empresas holandesas su participación en la compañía que construye y monta un reactor nuclear de producción de radioisótopos en ese país de Europa. A pesar de que la operación fue informada a la Bolsa, no se pudo obtener el monto de la operación ni la razón de la venta.

“Invap ha adquirido el 50% del paquete accionario que pertenecía a Croonwolter&dros (25%) y Mobilis (25%); pasando así a tener el 100% del paquete accionario de Ichos”, señala el comunicado oficial de la empresa.

“Dicha adquisición -finaliza el comunicado- refiere a la restructuración de Ichos, a fin de optimizar la siguiente fase del proyecto Pallas, para la provisión de un reactor de producción de isótopos en Petten, Países Bajos”.

Dos veces ganó Invap la licitación para este proyecto. En 2009 el proceso quedó trunco por la crisis financiera internacional, pero en 2017 se impuso asociada con TBI Holdings, un aglomerado con sede en Rotterdam al que pertenecen Croonwolter&dros y Mobilis, los dos socios que acaban de venderle su parte a la empresa rionegrina.

Las compañías que salen del proyecto tenían a su cargo la obra civil. Invap se encarga del “diseño del reactor; de la integración de la ingeniería de toda la planta; de la seguridad nuclear; y de las gestiones para asistir a Pallas en la obtención de las licencias que autorizan la construcción y operación del reactor, basándose en las regulaciones locales y las del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de las Naciones Unidas”, según el acuerdo suscripto hace cinco años.

En 2016 Invap se asoció con Los Grobo, del zar de la soja Gustavo Grobocopatel, en una empresa de servicios satelitales al agro. El entonces presidente Mauricio Macri viajó a Bariloche para bendecir el acuerdo, pero un par de años después la empresa rionegrina se quedó con el 100% de la sociedad, que se llama Frontec, como ocurre ahora con Ichos.


El contrato con la fundación holandesa Pallas es clave por varios motivos para Invap: es una puerta al mercado europeo y es un ingreso en euros para una economía a la que no le sobran dólares. Gran parte de los costos del proyecta también están en dólares, pero en el balance la percepción de divisas extranjeras mejora la performance de la compañía.

La ingeniería de diseño, por caso, que es esencialmente horas-hombre, se realiza en Bariloche.

Invap ya se hizo de un prestigio en materia nuclear con contratos en Asia, África y Oceanía, además de América latina.

Nunca se informó oficialmente, pero trascendió en su momento que el proyecto Pallas tiene un presupuesto de 400 millones de euros.

Fuente:https://www.rionegro.com.ar

miércoles, 23 de diciembre de 2020

Entrevista a Darío Giussi, gerente del Área de Defensa de INVAP


Hablamos en exclusiva con Darío Giussi sobre los desarrollos que tiene la empresa tanto en cuanto a radares como otros productos para la defensa.

Por Santiago Rivas

¿Cómo ha sido el desarrollo de radares por parte de INVAP?

El radar es claramente una tecnología transversal que tiene alrededor de veinte años de desarrollo en INVAP. Comenzamos dentro de los sistemas e instrumentos para la industria espacial, específicamente el inicio del recientemente lanzado satélite SAOCOM de la CONAE, que transporta un radar tipo SAR (Radar de Apertura Sintética) en banda L. Ese fue nuestro origen, luego vinieron los sistemas de radar para control civil de tránsito aéreo, los sistemas militares orientados a vigilancia y control aeroespacial, todo la familia RPA (Radar Primario Argentino) diseñada, desarrollada y producida para el SINVICA (Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial) del Ministerio de Defensa que opera la Fuerza Aérea Argentina. También tenemos en nuestra cartera de productos a los radares meteorológicos, lo que constituye una cierta singularidad, ya que hay muy pocas empresas en el mundo que abarcan en su oferta radares civiles, militares y meteorológicos. Son tres negocios distintos para una misma tecnología. Nuestros volúmenes todavía nos son grandes globalmente; hasta hace dos años estuvimos enfocados en el mercado doméstico, ejecutando esos tres grandes planes de desarrollo y producción, control de tránsito aéreo, de vigilancia y control militar, y meteorológico. Y los tres continúan, pero ya empezamos a abrir un poco la oferta en el mercado con presencia en ferias internacionales y también en publicaciones especializadas como Jane´s o Pucará Defensa. Así, llevamos casi veinte años en el área, un tiempo interesante de desarrollo y maduración para pegar un salto, que conlleva aprendizaje en sí mismo, por supuesto. 

INVAP es una empresa de tecnología que tiene una proyección muy amplia, a lo largo de 44 años de existencia ha constituido áreas de negocio propias, como en lo nuclear con reactores de investigación, en lo espacial con los satélites y en el área de sensores y radares para las actividades mencionadas, pero con características de transversalidad de capacidades tecnológicas.

¿Hoy el área de defensa que más abarca, además de radares?

Entre otros, desarrollamos sensores electroópticos y sus sistemas asociados como el SAI/SADI, un sistema electroóptico giroestabilizado visible, infrarrojo y láser, que tenemos a bordo de un avión de la Armada Argentina P-3B Orion, que fue desarrollado también para aeronaves del Ministerio de Seguridad, que se ha usado en campañas Antárticas en el rompehielos y otras misiones. Además, sistemas asociados a los sensores, o sea, no hacemos solamente sensores. En el caso del programa meteorológico, desarrollamos, instalamos y mantenemos el centro de operaciones del SINARAME, el Sistema Nacional de Radares Meteorológicos. Estamos trabajando en sistemas de comando y control, en partes críticas de sistemas no tripulados, que arrancamos en su momento con el SARA, Sistema Aéreo Robótico Argentino para VANTs clase 2 y clase 3, y sus cargas útiles: radar, electroóptica y los sistemas de misión y comunicaciones. Y ahora estamos con un proyecto muy interesante junto a las empresas Cicaré y Marinelli, el RUAS-160, es un sistema de helicóptero no tripulado de uso dual, civil y militar, con mucho potencial que presentamos en Expoagro y en el que estamos trabajando en la aeronave y en las cargas útiles que tendrá la capacidad de transportar. 

¿En cuanto a los radares, cuáles son los que están actualmente en vigencia? Para ir describiendo 

Lo más importante que está en vigencia en Defensa es la segunda serie del Programa RPA, Radar 3D de largo alcance. Este desarrollo se inició con una etapa de prototipo y tuvo una primera serie de seis unidades. Hoy está en ejecución una segunda serie de igual cantidad, y estamos trabajando en una actualización tecnológica, que es la adecuada para mantenerse en el estado del arte. Éste empezó en 2008, y ahora como evolución tecnológica del RPA original, basado en un arreglo de fase activo, hoy estamos trabajando en tecnologías de digital beamforming y de AESA y con semiconductores más novedosos como los de nitruro de galio. En el medio presentamos el RPA-170, una variante móvil para la reunión G-20 del pasado 2018, que forma parte de la misma familia. 

El RPA es el mayor desarrollo de INVAP en radares. Foto: INVAP

¿La idea es seguir produciendo para el plan de radarización de Argentina?

Si, seguimos produciendo para el plan de radarización argentino. En todos los casos se trata de equipamiento, con su infraestructura si la requiere, instalación, soporte y mantenimiento, lo que no quería dejar de recalcar. Porque nosotros arrancamos con el desarrollo de sistemas desde cero, y después fuimos extendiendo necesariamente nuestra participación a todo el sostenimiento del ciclo de vida. 

Entonces acá nuestras capacidades han terminado abarcando desde el entendimiento del CONOPS (Concepto de Operaciones), el Requerimiento Operativo, hasta el final del ciclo de vida, con mucha orientación a lo que pide el usuario, que es algo valioso para el país (u otro cliente) porque se provee lo que se necesita y no sólo lo que hay en “estantería”. No obstante, la idea es obtener en ese proceso sistemas compatibles con normas y aplicaciones globales, y que eso nos permite después insertarnos en el mercado internacional.

En el área civil hay un nuevo período de inversión en vigilancia y control de tránsito aéreo, ahora a través de EANA, que es la empresa estatal operadora. Se harán upgrades a modo S de los 23 radares secundarios que cubren toda la Argentina, se suman primarios, y se incorporará el ADS-B, o sea la actualización de la Argentina con las nuevas recomendaciones de OACI. 

Y el SINARAME también tiene una continuación, ya que el programa plantea más de veinte radares meteorológicos Doppler polarimétricos para cubrir el territorio nacional, y hasta la fecha hicimos once. 

En el caso de los de vigilancia aeroespacial son más de treinta los necesarios; ya llevamos siete, a los que hay que sumar cuatro más, móviles y los modernizados, digamos que estamos en un tercio de lo planificado. 

Los modernizados son los Westinghouse AN/TPS-43

Claro, los Westinghouse, en lo que involucra al SINVICA, y no me quiero olvidar de los RASIT del Ejército Argentino. Modernizamos varias decenas y ahora también estamos en un nuevo ciclo evolutivo en trabajo conjunto con esa fuerza.

¿Cómo fue la modernización tanto de los RASIT como de los Westinghouse AN/TPS-43?

El eje pasa por entender donde hay que cortar, qué conviene conservar y qué no. Hay infinidad de sistemas militares en todo el mundo, relativamente antiguos pero con potencial de servir y aprovechar a fondo las inversiones hechas. Los Westinghouse AN/TPS-43 y los RASIT son algunos de los que hay centenares. También hay TPS/70, sistemas de tiro como los Oerlikon, y muchos más. El criterio general es trabajar en las partes que más se pueden beneficiar con las nuevas tecnologías. La etapa de potencia de radiofrecuencia, en el caso del AN/TPS-43, se conservó (aunque también ya tenemos opciones de estado sólido), pero el resto es totalmente de estado sólido, digital, con procesamiento de última generación, explotación remota, etc. Y en los RASIT se utilizó una filosofía semejante. Y la evolución en software, claro, de hecho, en algunos casos ni lo había, aparece con la plataforma modernizada permitiendo abrir una dimensión nueva de capacidades. Se extiende también la vida útil, porque se renueva gran parte de la cadena logística. Es una solución muy válida y eficiente cuando no se dispone de enormes presupuestos.  

Además, están con proyectos nuevos de radares militares

Si, toda una familia en desarrollo de radares multifunción, radares full digital beamforming o AESA en uno o dos ejes.

Acá el abordaje de esta tecnología arrancó por el desarrollo del radar aerotransportado con capacidad SAR, justamente para un VANT grande. 

Pero el concepto con el que trabajamos es de familia de productos, tratando de lograr la mayor base tecnológica posible, y reúso, de productos, tecnologías y/o herramientas. Apuntamos a satisfacer la demanda de lo que hoy se denomina radares multifunción. Por ejemplo, el RMF200V será un radar de defensa antiaérea, asociado o no a un sistema de tiro de corto alcance, pero que también puede funcionar como gap filler o radar de mediano alcance en vigilancia y control aéreo, o también radar de un buque tipo OPV. 

RMF200V montado en un Humvee, con antena plegada y desplegada. Imagen: INVAP.

Entonces está pensado tanto para vehículos terrestres como para navales también

Está pensado para vehículos, para buques, para posiciones fijas. Está todavía en etapa de diseño y vamos haciendo algunas validaciones en laboratorio. Estamos trabajando con requerimientos de las distintas fuerzas y con algunos pedidos internacionales tratando de alinear especificaciones a las necesidades. Y la expectativa es de, quizá a fin del año que viene, tener un primer prototipo funcionando.

El otro proyecto era el RVT, parecido al RASIT

Si, el RVT también tiene más o menos los mismos tiempos. Este es un staring radar, tiene múltiples haces que ven simultáneamente todo el azimut, entonces se lo puede dejar fijo o rotarlo o combinar distintas caras para tener una cobertura 360º. Es un radar para infantería, también un radar costero, de vigilancia de fronteras e infra crítica, y es apropiado para un sistema antidrón. Emite muy poca potencia, en forma continua, y se puede escalar con coberturas típicas hasta los 80 Km.  

Familia RVT desarrollada por INVAP. Foto: INVAP.

¿Cómo impacta la pandemia?

Bueno, obviamente impactó en los programas, tanto nacionales como los del exterior. INVAP es una empresa estatal (propiedad de la provincia de Provincia de Río Negro y controlada conjuntamente con Nación) pero totalmente autárquica. A casi todos los fines nos manejamos como una sociedad anónima. Vivimos de lo que producimos con los proyectos. Por lo cual tenemos una dependencia importante de lo que pase con nuestra facturación. Además de los ingresos, el efecto es también sobre las actividades; nos adaptamos bien al trabajo remoto, pero en algún momento hay que producir, medir, instalar, mantener…y hay que reinventar las formas. 

¿Sobre el Pod para el Pucará qué se puede contar? 

Como quizás se sepa, es un POD aerotransportado destinado a misiones de ISR que volará en la versión modernizada del Pucará, el Pucará Fénix, pero tiene perspectivas de extenderse a otras plataformas, de ala fija y rotativa, tripuladas y no tripuladas.

Tiene un Radar Aerotransportado de Apertura Sintética, compuesto por un sensor AESA de Banda X, con distintos modos de imagen SAR y modos de detección de objetivos móviles en tierra. El sistema además cuenta con un link de datos de banda ancha para transmitir en tiempo real la información obtenida a un centro de control. En el POD se encuentra también un Sistema de Adquisición de Imágenes (SAI), montado en una unidad estabilizada (Gimbal), que elimina las vibraciones y los efectos aerodinámicos, compuesto por un sensor Electro Óptico (EO) e Infrarrojo (IR), junto a un Telémetro e Iluminador Laser, con capacidad de seguimiento automático y marcador de blancos. En comunicaciones hay un link de datos de banda ancha para transmitir en tiempo real la información obtenida a un centro de control.

El programa "Pucará Fénix" será el marco para el desarrollo del POD ISR, se usará un ciclo de desarrollo incremental que a través de sucesivos METs (Modelos de Evaluación Tecnológica) irá incorporando capacidades al producto. A su vez con los ensayos de cada uno de estos METs el usuario podrá evaluar la experiencia de uso y en base a esto refinar los requerimientos de la siguiente etapa de desarrollo.

¿El radar del pod que uso tendría? 

Inicialmente, en el MET 1, primer Modelo de evaluación Tecnológica, que volará en unos meses, el sistema portará solo el radar. La antena será pasiva y “mirará” hacia un sólo lado, no obstante, en los siguientes METs se incorporará la antena activa con capacidad AESA, los sensores EO/IR y se definirá qué configuración final adopta.

En el puesto trasero del avión va un puesto de operador con los controles y el sistema de misión. 

El Sistema de Misión permite la planificación y la ejecución de las mismas, además del post-procesamiento de los datos obtenidos integrando las imágenes en el espectro visible, infrarrojo térmico, imágenes de radar de apertura sintética (SAR) fusionándolas entre sí. Este sistema de misión provee formas múltiples de representación en 2D y 3D, del plan de misión y navegación. Cartografía Rasterizada, Visual OACI, Satelitales y Relieve, DEMs, Mosaicos de imágenes de alta resolución, entre otras funcionalidades.

El radar otorga la capacidad de vigilancia y reconocimiento en cualquier condición climática, y horaria, la combinación con un SAI es óptima para la función del Fénix. 

Proyecto del POD ISR tal como fuera presentado en 2019 durante la despedida de los IA-58 Pucará. Foto: Santiago Rivas.


La idea es que sirva para reconocimiento o también para misiones como, por ejemplo, ¿control de polución?

Para control de polución, temas atmosféricos, así como para relevamiento topográfico 3D, si bien es aplicable el radar, se suele usar más un Lidar. Esa tecnología también está planeada tenerla como parte de la oferta, y hay capacidades y desarrollos nacionales valiosos en la temática. 

¿Y los otros radares que tienen proyectados para aeronaves que incluirían?

Son radares orientados a vigilancia marítima y terrestre y misiones derivadas. Con otro montaje en la plataforma, fijo o rotante según el caso, con capacidades SAR, ISAR, GMTI y todas las funciones necesarias para esas misiones. Hay también en un camino más largo, el radar de control de tiro o radar multimisión de nariz. Esto le sumaría a un avión que no lo tiene (por caso el IA-63) otra capacidad para la función de intercepción, porque las ultimas millas no se pueden hacer de otra manera si no hay condiciones de visibilidad. Y en un futuro es una tecnología estratégica, nosotros tratamos de apuntar a que lo que se haga permita ganar capacidades para no perder el tren tecnológico de Argentina en la materia. Por eso este proyecto que estamos encarando del radar en el POD con la Fuerza Aérea, y también en trabajos con la Armada, tiene esa importancia reforzada: por un lado, desarrolla un producto en sí mismo (o varios, relacionados), pero en el fondo es desarrollo de una tecnología clave, necesaria, habilitante y exportable. 

En la parte de contramedidas electrónicas, ¿ustedes han trabajado?

En los radares más complejos, por ejemplo, la familia RPA, es una de las características más relevantes. Tiene un muy buen diseño en lo que es inherente y además incluye contra-contramedidas activas, que cumplen estándares muy buenos del estado del arte, salto de frecuencia, diversidad, alta inmunidad a interferencias, formas de onda arbitrarias, etc. 

También hemos trabajado en otros sistemas en operación, que no podría detallar.

Y dentro de otros programas que abarcaron un conjunto de temas, como el proyecto de modernización de las MEKO con la ARA, también avanzamos en ingenierías y diseños que esperamos concretar ahora para sistemas MAE (Medidas de Apoyo Electrónico). Tenemos requerimientos de las fuerzas para trabajar en estos temas. Son temas muy críticos, si te venden, te venden las versiones de exportación, y son muy costosas, controladas y generan mucha dependencia. 

¿Hay otros temas, digamos, en fase de I+D? 

Sí, por mencionar algunos que hemos hecho, sistemas como un GBAS (Ground Based Augmentation System) para la ANAC, que es una tecnología nueva de aumentación GPS que apunta a reemplazar al ILS, con un prototipo en verificaciones operando en Bariloche.

Otros desarrollos en el que estamos trabajando es en radares pasivos, por ahora a nivel demostración y experimental, pero con mucho potencial. Digamos que se trata de aprovechar fuentes de oportunidad, FM, televisión digital, satélites geoestacionarios y otras fuentes conocidas, y a partir de mucho procesamiento de señal, determinar la posición de las cosas. 

También apuntamos a los radares costeros OTH (Over the Horizon). Mayormente los que están orientados a entender el estado del mar y radares de olas y conocimiento hidrográfico, pero también vigilancia marítima, dado que hay técnicas para detectar embarcaciones que usan principios parecidos. 

Esperamos una demanda a partir del énfasis creciente en la cuestión de la soberanía sobre el mar, de la ZEE, el relanzamiento de Pampa Azul, el SINVICEM. El mar es un tema de Defensa, de Seguridad, económico, científico, ambiental, social…tiene infinidad de facetas.  

Programas como los que se necesitan en estos casos traccionan el desarrollo de la tecnología y a la vez le pueden dar factibilidad con sus objetivos: ¡con sólo pensar lo que pierde el país de pesca ilegal (entre 1500 y 3000 millones al año, según la fuente) se pueden financiar bastantes medios! 

Como pasa en todo el mundo, el estado es el motor de desarrollo tecnológico soberano, y en particular de la Defensa, si no es muy difícil. Sobre ese impulso, se pueden y deben acoplar otros emprendimientos, pero sin eso no hay base suficiente para construir. 

Sí, es el gran inversor.

Claro, por eso la aprobación del FONDEF es un paso que nos parece excelente, porque se orienta hacia el equipamiento y pone el centro en el desarrollo nacional, y si tienen que venir cosas de afuera, en la trasferencia. Genera soberanía. 

En ese rol de inversor del Estado, lo que hay que ver es que destina recursos no “a cualquier cosa”, sino a cosas legítimas que necesita el país, que de otro modo tendría que comprar afuera, perdiendo divisas, no generando trabajo de alto valor agregado y con posterior potencial exportable. Y a valores superiores. Hay “detalles” que se olvidan, pero hasta que el Gobierno decidió encarar la radarización del país con un desarrollo nacional que nos tocó liderar, se había fracasado en varias licitaciones internacionales mega millonarias. 

Y no quiero dejar de mencionar que esa inversión se vuelca sobre el país, sobre una cantidad de organizaciones; sobre las empresas del Ministerio de Defensa, sobre INVAP, sobre decenas o centenares de PYMES que producen y pueden producir más, sobre el sistema de CyT orientado a la Defensa, Universidades, etc. En Europa dicen que cada euro puesto en tecnología genera otros cinco...ponele la moneda que quieras, pero es así.

Todo esto está repetido hasta el cansancio, y es lo que hacen los países “centrales”, pero a veces parece que acá no se puede. ¿Quién dijo que no se puede? Y por supuesto es importante el volumen de inversión, pero a veces lo es tanto, o más, la continuidad de la misma. Cuando se corta, se retrocede. Se pierden personas calificadas, capacidades productivas, el conocimiento se degrada. Los casos de éxito (nosotros podemos hablar por experiencia propia de algunos en el campo nuclear, espacial, ahora en radares –Defensa, pero hay otros) se lograron con continuidad. Y también sobran ejemplos de lo que pasa cuando no es así. Por eso la previsión plurianual con reserva presupuestaria del FONDEF es un avance de calidad en política para la Defensa. Es esperanzador. 

Y el mercado internacional ¿cómo lo ves para todos estos productos?

Lo vemos con mucha potencialidad en la región Sudamérica y Centroamérica, y también, debido a la tradición que tiene INVAP en países de África, fundamentalmente el Norte. A partir de hacer conocer nuestra oferta, por un lado, de productos y, por otro lado, de capacidades, empezamos a recibir muchas y buenas consultas. Somos conscientes de que son mercados difíciles porque no dependen sólo de la competencia técnica, sino que tiene que ser oferta a un país, tiene que tener respaldo financiero. Se compite con financiaciones a tasas subsidiadas, o negativas. Estamos en un aprendizaje y aceptamos el desafío, como lo hicimos en otros negocios, exitosamente.  

Sí, es una cuestión de políticas también.

Claro, cuestiones geopolíticas, hay muchas variables, pero que de alguna manera se pueden sortear. De hecho, de no haber sido por la pandemia estaríamos ejecutando un par de acuerdos internacionales en este momento, hoy postergados. 

prototipo del RUAS Asteri, desarrollado junto a Cicaré y Marinelli.

¿Siguen adelante con esas propuestas?

Si, seguimos adelante. Tenemos demandas fundamentalmente de radares, que es lo más conocido. Podemos ofrecer soluciones y productos llave en mano si eso es lo que se busca, pero en muchos países están revisando la historia de comprar productos cerrados, de tener esclavitud logística y pagar cualquier cosa por ciclos de mantenimiento. Así es que nuestra propuesta, con el aval apropiado del Gobierno Argentino, cuando se trata de exportación de tecnología, incluye la coproducción y la transferencia de conocimiento y en buscar asociación más que clientelismo. Ese es un eje importante. Hay una ruptura del modelo tradicional de vender el producto cerrado sin que el cliente lo pueda tocar y pagar un costo de ciclo de vida en quince años, a lo mejor, dos o tres veces lo que se pagó inicialmente. El concepto del TCO, el costo total de propiedad a lo largo del ciclo de vida, tiene cada vez más valor, y la capacidad de producir cosas localmente es crecientemente apreciada por muchos países. Tarde o temprano, todos aprendemos a sacar las mismas cuentas. 

A veces no hay transferencia de tecnología y a veces también las capacidades que venden no son las de estado de arte, sino las que el país “X” quiere vender. Todo esto está también en cuestionamiento. 

Además, es un segmento donde tampoco hay tanta oferta en el mercado. 

No…bueno…varía bastante según el tamaño, sistemas complejos no hay muchos, pero son mercados en los que, en casi todos los casos, tarde o temprano venden los Gobiernos a los Gobiernos. Y además es una industria, por muchas razones lógicas y otras no tanto, que tiene mucha inercia. El que se instala y es inteligente para gestionar, si no cambia mucho el mapa mundial o de la zona, tiene enorme ventaja para seguir el ciclo. 

¿Cómo ves la oferta latinoamericana? 

Buena parte de los países de Sudamérica tenemos capacidades productivas en Defensa o aplicables a ella. Cierto, son muy variables, y yo no me atrevería a hacer un diagnóstico país por país, o a lo sumo repetiría cosas que son bastante conocidas. Pero aun cuando no hay una industria muy desarrollada, sí opino que en conjunto, complementándonos, podemos sumar mucho –muchísimo- y consolidar un mercado. Sudamérica, Latinoamérica, siempre ha sido mayormente terreno de ventas de otros continentes. Yo creo que se puede hacer en la región la mayoría de lo que necesitamos y ser terreno de desarrollo y producción propia. Hay procesos donde las capacidades son de origen más autóctono (como el de Argentina), otros más de transferencia, pero eso es combinable. Y esto puede incluir a otras empresas de países más tradicionales en la materia, si la propuesta es de beneficio mutuo y no sólo que nosotros pongamos el mercado. 

Naturalmente depende de varios factores, no sólo industriales o técnicos, pero veo posible multiplicar esto, como han sido posibles algunos programas bilaterales, en tecnologías sensibles, por ejemplo entre Brasil y Argentina. 

¿Cómo ves la demanda en la región? 

Dicho lo anterior, ahora te puedo intentar contar algo de lo que nos piden, o vemos necesario. Y aclarando que seguramente omito alguna cosa importante. Por hablar de un tema “core” nuestro, la vigilancia y control aeroespacial no está completa en la región, a pesar de que se han hecho algunos ciclos de inversión relativamente importantes hace años. En algunos casos requieren de modernización y en otros no están todos los espacios aéreos radarizados. Vigilancia terrestre y control de fronteras y litorales también requieren atención. El tema del mar…casi todos los países con litoral marítimo operamos con buques tipo OPV, y en muchos casos (no en Argentina, todavía, y ojalá que esto cambie), se fabrican en astilleros locales. Pero los sistemas de combate de esos buques, los sensores, actuadores, armamento, etc., no, vienen de afuera. ¡Y pueden valer lo mismo que el buque! Ahí también hay una demanda real. 

La aviación con VANTs de cierto tamaño todavía está en etapa incipiente, tanto en ala fija como, y más aún, en ala rotativa. Y desde luego, salvo excepciones, tampoco diría que hay suficientes aeronaves militares tripuladas en la región. 

Con la creciente problemática de los drones como amenaza, los sistemas antidrones también forman parte de la defensa antiaérea, están cada vez más en el foco. Y seguirán aumentando.

Un tema que merecería varias páginas es el de CyberDefensa. Es relativamente nuevo, hay pocos actores y se complejiza día a día. 

Volviendo a radares, dada la creciente atención que demanda el ambiente y la gestión de emergencias, los meteorológicos y sistemas asociados también están entre las necesidades del momento, y a futuro. 

Por último, pero no menor, crece la necesidad de misiones ISR desde el espacio, este tema fue abordado en otra nota reciente tuya con nosotros, pero refuerzo que el SAR, en banda X particularmente, puede ser el próximo diferenciador en las capacidades buscadas en la región, y para uso dual.  

En todo caso, quisiera combinar tus dos últimas preguntas, y decir que lo que hemos desarrollado para nuestro país, lo que estamos desarrollando, lo ponemos a disposición de esa demanda, y de buscar seguir creciendo y generar propuestas asociativas que creen cosas nuevas en beneficio de todos los actores, allí donde hagan falta. 

Fuente:https://www.pucara.org