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lunes, 27 de septiembre de 2021

Ingeniería se suma al desafío de poner satélites en órbita con lanzadores construidos en el país

La Facultad firmó un convenio de colaboración con la empresa VENG SA para participar en la fabricación del lanzador satelital Tronador II, un proyecto emblemático para el país que apunta a alcanzar la independencia tecnológica nacional en el campo espacial.


Vehículo experimental del proyecto Tronador en Pipinas (Foto de archivo)

El acuerdo fue rubricado por el vicepresidente institucional de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Marcos Actis, y el presidente de VENG, Félix Menicocci también estuvo presente el decano de Ingeniería, Horacio Frene.

A través del convenio, el Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) de la Facultad de Ingeniería y VENG se comprometen a desarrollar actividades de cooperación institucional, asistencia técnica y académica. También se prevé el desarrollo de investigaciones, transferencia de tecnología, consultoría, cursos de capacitación, pasantías, seminarios y conferencias, entre  otras acciones.

infografía 

La iniciativa se enmarca en el plan de reactivación espacial de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), cuyo desafío es llegar al espacio con medios propios. La meta es desarrollar tecnología para colocar en órbita satélites diseñados y fabricados en Argentina, y dar servicios de lanzamiento a terceros. En esta línea, se dará continuidad al proyecto Tronador, que estuvo paralizado durante el período 2016-2019, con la construcción de nuevos vehículos espaciales. Solo se lanzó en 2017 el VEx5A, construido en 2015.  Durante este periodo la UNLP estuvo sin convenio y la CONAE logró mantener a la empresa VENG la cual, a su vez, sostuvo la infraestructura y mantuvo los equipos, inclusive, mejorándolos pese a las restricciones presupuestarias. Sin embargo, no se avanzó en las distintas fases del proyecto que, hasta fines de 2015, avanzaban con un fuerte impulso, como la base de lanzamiento de Puerto Belgrano, esencial para los lanzamientos de órbitas del tipo LEO.

La empresa VENG es la responsable del desarrollo del lanzador satelital y la Facultad de Ingeniería brindará asistencia técnica para su construcción. También colaborará con la fabricación de los vehículos experimentales VEx5B y VEx6. Los trabajos se llevarán adelante en las instalaciones que tiene el CTA en el predio de la Unidad Académica, y de la empresa VENG, en el Centro Espacial Punta Indio, ubicado en Pipinas (provincia de Buenos Aires).

En esta instancia se está retomando el proyecto y se definirán durante este año las características del vehículo final y los pasos para lograr su desarrollo.


Marcos Actis, Félix Menicocci y Horacio Frene

Durante la firma del convenio, el decano Horacio Frene recordó que la Facultad de Ingeniería participó junto a VENG y CONAE en el desarrollo y ensayos de vehículos experimentales previos del proyecto Tronador. "Que se vuelva a retomar y se confíe nuevamente en la Facultad para nosotros es muy importante", destacó.

Por su parte, el vicepresidente institucional Marcos Actis resaltó el crecimiento de VENG y señaló que muchos egresados de la Facultad trabajan actualmente en la empresa. Asimismo, consideró que el Tronador, en el caso de la carrera Ingeniería Aeroespacial, "incentiva a los chicos y chicas a inscribirse, a terminar la carrera y sobre todo a participar del proyecto".

El ingeniero Actis, que además es director del CTA y miembro del directorio de la CONAE, destacó que la Facultad les da posibilidades a muchos estudiantes para que puedan trabajar en proyectos, recibirse y luego seguir trabajando en empresas del sector, como VENG, INVAP o en nuevas PyMes, algunas de ellas creadas por ex docentes de la Facultad.

Punta indio

Félix Menicocci, presidente de VENG, manifestó su orgulloso por la firma con la UNLP y sostuvo que "el acceso al espacio es uno de los proyectos emblemáticos de Argentina que va a consolidar nuestra independencia tecnológica".

Para el titular de la empresa aeroespacial, con el proyecto de acceso al espacio se conforma un círculo virtuoso entre un organismo del Estado, que es la CONAE, la Universidad, en este caso la UNLP, y  el sector empresarial, como lo es VENG. "En conjunto podemos demostrar que Argentina tiene todas las capacidades para encolumnarse en este proyecto y que, a su vez, podrá sumar a todas empresas que se están formando a través de los egresados de la Universidad que crean startups y ayudan a conformar una industria espacial que tiene visos de un gran futuro en la región y a nivel mundial", confío.


El Tronador II en la rampa de lanzamiento de Puerto Belgrano

Por último, el decano Frene ponderó que el proyecto espacial "mueve muchos más engranajes de lo que se puede visualizar a simple vista. Su impacto es muy grande porque, incluso, hay muchas otras especialidades de la Facultad que intervienen, como en la parte de posicionamiento satelital o de GPS, la parte de telecomunicaciones y de control. Se han firmado convenios con otros grupos de la Facultad que también hacen un aporte importantísimo al proyecto".

Fuente:https://www.ing.unlp.edu.ar

sábado, 4 de septiembre de 2021

La UNLP se suma al desafío de poner satélites en órbita con lanzadores construidos en el país


Ingeniería aportará asistencia técnica y académica para llegar al primer lanzador satelital nacional

La facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata, firmó un convenio de colaboración con la empresa VENG SA para participar en la fabricación del lanzador satelital Tronador II, un proyecto emblemático para el país que apunta a alcanzar la independencia tecnológica nacional en el campo espacial.


El acuerdo fue rubricado por el vicepresidente institucional de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Marcos Actis, y el presidente de VENG, Félix Menicocci. También estuvo presente el decano de la facultad de Ingeniería, Horacio Frene.

A través del convenio, el Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) de la UNLP y VENG se comprometen a desarrollar actividades de cooperación institucional, asistencia técnica y académica. También se prevé el desarrollo de investigaciones, transferencia de tecnología, consultoría, cursos de capacitación, pasantías, seminarios y conferencias, entre otras acciones.

La iniciativa se enmarca en el plan de reactivación espacial de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), cuyo desafío es llegar al espacio con medios propios. La meta es desarrollar tecnología para colocar en órbita satélites diseñados y fabricados en Argentina, y dar servicios de lanzamiento a terceros. En esta línea, se dará continuidad al proyecto Tronador, que estuvo paralizado durante el período 2016-2019, con la construcción de nuevos vehículos espaciales. Solo se lanzó en 2017 el VEx5A, construido en 2015. Durante este periodo la UNLP estuvo sin convenio y la CONAE logró mantener a la empresa VENG la cual, a su vez, sostuvo la infraestructura y mantuvo los equipos, inclusive, mejorándolos pese a las restricciones presupuestarias. Sin embargo, no se avanzó en las distintas fases del proyecto que, hasta fines de 2015, avanzaban con un fuerte impulso, como la base de lanzamiento de Puerto Belgrano, esencial para los lanzamientos de órbitas del tipo LEO.

La empresa VENG es la responsable del desarrollo del lanzador satelital y la Facultad de Ingeniería brindará asistencia técnica para su construcción. También colaborará con la fabricación de los vehículos experimentales VEx5B y VEx6. Los trabajos se llevarán adelante en las instalaciones que tiene el CTA en el predio de la Unidad Académica, y de la empresa VENG, en el Centro Espacial Punta Indio, ubicado en Pipinas (provincia de Buenos Aires).

En esta instancia se está retomando el proyecto y se definirán durante este año las características del vehículo final y los pasos para lograr su desarrollo.

Durante la firma del convenio, el decano Horacio Frene recordó que la Facultad de Ingeniería participó junto a VENG y CONAE en el desarrollo y ensayos de vehículos experimentales previos del proyecto Tronador. “Que se vuelva a retomar y se confíe nuevamente en la Facultad para nosotros es muy importante”, destacó.

Por su parte, el vicepresidente institucional Marcos Actis resaltó el crecimiento de VENG y señaló que muchos egresados de la Facultad trabajan actualmente en la empresa. Asimismo, consideró que el Tronador, en el caso de la carrera Ingeniería Aeroespacial, “incentiva a los chicos y chicas a inscribirse, a terminar la carrera y sobre todo a participar del proyecto”.

Marcos Actis, que además es director del CTA y miembro del directorio de la CONAE, destacó que la Facultad les da posibilidades a muchos estudiantes para que puedan trabajar en proyectos, recibirse y luego seguir trabajando en empresas del sector, como VENG, INVAP o en nuevas PyMes, algunas de ellas creadas por ex docentes de la Facultad.

Félix Menicocci, presidente de VENG, manifestó su orgulloso por la firma con la UNLP y sostuvo que “el acceso al espacio es uno de los proyectos emblemáticos de Argentina que va a consolidar nuestra independencia tecnológica”.

Para el titular de la empresa aeroespacial, con el proyecto de acceso al espacio se conforma un círculo virtuoso entre un organismo del Estado, que es la CONAE, la Universidad, en este caso la UNLP, y el sector empresarial, como lo es VENG. “En conjunto podemos demostrar que Argentina tiene todas las capacidades para encolumnarse en este proyecto y que, a su vez, podrá sumar a todas empresas que se están formando a través de los egresados de la Universidad que crean startups y ayudan a conformar una industria espacial que tiene visos de un gran futuro en la región y a nivel mundial”, confío.

Por último, Frene ponderó que el proyecto espacial “mueve muchos más engranajes de lo que se puede visualizar a simple vista. Su impacto es muy grande porque, incluso, hay muchas otras especialidades de la Facultad que intervienen, como en la parte de posicionamiento satelital o de GPS, la parte de telecomunicaciones y de control. Se han firmado convenios con otros grupos de la Facultad que también hacen un aporte importantísimo al proyecto”.

Fuente:https://investiga.unlp.edu.ar

jueves, 17 de septiembre de 2020

«Es fundamental que se materialice el Proyecto Tronador III»


La senadora nacional por Río Negro
, Silvina García Larraburu, sumó su voz a quienes, desde diferentes sectores del sistema de ciencia y de tecnología, comenzaron a requerir que el país avance con el proyecto de contar con un lanzador espacial propio.

Larraburu preside la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación del Senado de la Nación, y es la autora, junto con la legisladora Silvia Sapag, de un proyecto de financiamiento escalonado del sistema de Ciencia (hoy existen tres), que pretende elevar, por ley, el presupuesto del sector al 2% del Presupuesto Nacional, en 2030.

Pero, además, lo significativo es que sus palabras se dan en un contexto en el cual acaba de ingresar al Congreso el Proyecto de Ley de Presupuesto, en cuyo avance el Gobierno declaró «primordial» la inversión en ciencia y tecnología, para «revertir la tendencia a la disminución presupuestaria del sector».

En una reciente columna de opinión, Larraburu consideró «la Ciencia y la Tecnología vuelve a posicionarse como política de Estado» y que en este marco, «el Plan Espacial Nacional ocupa un lugar preponderante». Por eso consideró que «a fin de completar el ciclo de la tecnología satelital, es fundamental que se materialice el Proyecto Tronador III y contar con un lanzador propio que garantice la soberanía plena en un área geoestratégica».

De esta manera, la legisladora nacional se sumó a voces como la de Raúl Kulichevsky, Director Ejecutivo de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, Marcos Actis, director del Centro Tecnológico Aeorespacial e integrante del directorio de la CONAE, el ministro de Ciencia, Roberto Salvarezza y el Gerente de Proyectos Espaciales de INVAP, quienes afirmaron que es necesario avanzar con esta iniciativa.

Reproducimos a continuación la columna de García Larraburu:

«Estamos construyendo la Argentina del futuro. Un país en donde la Ciencia y la Tecnología vuelve a posicionarse como política de Estado, bajo la premisa que el crecimiento nacional sólo es posible si introducimos conocimiento y valor agregado local.

En este marco, el Plan Espacial Nacional ocupa un lugar preponderante. Muestra de ello es la reciente puesta en órbita del SAOCOM 1B. Junto a Japón somos las únicas naciones que actualmente poseen satélites con un radar que opera en banda L, que brinda nueva información sobre nuestros recursos naturales y permite optimizar el desarrollo productivo nacional, como también aporta datos para la gestión de emergencias y el control de nuestras fronteras, entre muchas otras utilidades.

A fin de completar el ciclo de la tecnología satelital, es fundamental que se materialice el Proyecto Tronador III y contar con un lanzador propio que garantice la soberanía plena en un área geoestratégica. De esta manera, el país dará un paso decisivo en el dominio de la tecnología espacial, y en particular dentro del programa Arquitectura Segmentada y se podrá poner en órbita desde Argentina a una nueva generación de satélites, de diferentes tamaños, que conformen asimismo constelaciones propias.

Además, posibilitará un círculo virtuoso de crecimiento de las empresas del sector espacial argentino y de generación de nuevas empresas de base tecnológica que podrían ingresar en mercados internacionales espaciales y no espaciales con grandes capacidades competitivas. Esto implica, también, incrementar la sinergia entre nuestro sistema científico-tecnológico- con el productivo.

El proyecto del lanzador ya se encontraba en la hoja de ruta del primer Plan Espacial Nacional. Hace 26 años, con ritmos divergentes, el país avanza en su capacidad de acceso al espacio. Un paso contundente se produjo en 2007 cuando se concretó la puesta en funciones de VENG S.A, una empresa que tiene hoy a la CONAE como su accionista principal, pero que cuenta con la posibilidad de incorporar accionistas del sector científico-tecnológico nacional, tanto públicos como privados. La misma fue concebida para la fabricación de vehículos lanzadores.



Actualmente se está ejecutando el programa ISCUL (Inyector Satelital de Cargas Útiles Livianas), que comprende el desarrollo del Vehículo Lanzador Tronador III, con capacidad de situar en órbita a satélites de hasta 1000 kg. Además de VENG, en el proyecto están involucradas varias Universidades Nacionales, INVAP y distintas empresas privadas de tecnología.

En los centros espaciales CETT y CEPI, se dispusieron un conjunto de facilidades con el objeto de fabricar prototipos y el equipamiento necesario. Además, se emplazaron bancos de ensayos para motores de propulsión de primer nivel.

Centro Espacial Manuel Belgrano

La CONAE nos informa que el desarrollo del vehículo se encuentra avanzado en un 55%. El equipamiento y facilidades para su producción en el 80%; la infraestructura de tierra que posibilitará el seguimiento, telemetría y control en un 85% y aquella que da soporte al lanzamiento en un 40%.

Por otra parte, ya se está trabajando en otro vehículo lanzador de cargas livianas, el VLE. El mismo tiene un 40% de avance y cuando se concrete, le permitirá a Argentina posicionarse en el corto plazo en el segmento de los micro lanzadores.

Silvina García Larraburu, presidenta de la Comisión de Ciencia del Senado

Como país debemos fijar prioridades, y en materia de Ciencia y Tecnología estos proyectos son urgentes. El mes pasado en el Senado recibimos al Doctor Conrado Franco Varotto, físico especializado en tecnología nuclear y espacial, fundador de INVAP y actual asesor de la CONAE. 

Él nos explicaba que en Naciones Unidas se está trabajando en la sustentabilidad del espacio exterior y esto podría derivar en un equivalente al Tratado de No Proliferación Nuclear. Corremos el riesgo de que en ese futuro “Tratado de No Proliferación Espacial” sólo queden incluidos, sin grandes limitaciones, los países con capacidad de lanzar. Con todos los esfuerzos realizados en la materia, Argentina no puede darse el lujo de perder el lugar geoestratégico que ha conseguido.»

Fuente:https://agendarweb.com.ar

sábado, 14 de octubre de 2017

Argentina desarrollo espacial "Varotto: A fines del año que viene deberíamos tener un lanzador satelital”

El presidente de la CONAE, Conrado Varotto, habló con TSS sobre el nuevo plan espacial argentino, el desarrollo del Tronador II y por qué considera que el futuro está en los satélites de arquitectura segmentada. Su optimismo con respecto al apoyo del Gobierno al sector satelital pese al recorte de presupuesto en ciencia y tecnología.

Por Bruno Massare 

Agencia TSS — Conrado Varotto (Padua, Italia, 1941) caminó como pocos en la Argentina ese puente a veces tan difícil de transitar entre el sector académico y la industria. En 1968, tras doctorarse en Física en el Instituto Balseiro, hizo su posdoctorado en el Departamento de Ciencia de los Materiales de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos.

A su regreso creó y coordinó el Programa de Investigaciones Aplicadas (PIA) de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), donde se hicieron numerosos desarrollos vinculados al desarrollo nuclear. Inspirado en la experiencia de creación de empresas en el todavía incipiente Silicon Valley, Varotto creó en octubre de 1976 la empresa de tecnología INVAP (por investigación aplicada) como Sociedad del Estado de la provincia de Río Negro.

Varotto fue el primer gerente general y técnico de INVAP, entre 1976 y 1991. Durante ese período, la empresa desarrolló la tecnología de enriquecimiento de uranio por difusión gaseosa, construyó la planta de producción de uranio enriquecido en Pilcaniyeu y comenzó la construcción de diversos reactores, algunos de ellos con destino de exportación.

Tras su salida, en medio de una crisis de la empresa, asumió en 1994 como presidente de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), creada tres años antes tras la desactivación del proyecto Cóndor por pedido de Estados Unidos. En 1996 fue designado director ejecutivo y técnico del organismo espacial, cargo en el que permanece hasta hoy y desde el que impulsó sucesivos planes de desarrollo satelital y acuerdos de cooperación internacional, que además permitieron que INVAP se diversificara hacia el diseño y desarrollo de satélites nacionales de observación y geoestacionarios.

El pasado martes 3 de octubre, Varotto fue distinguido con el título de doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y tras la ceremonia habló con TSS sobre el estado de los principales proyectos de la CONAE —que este año tuvo un presupuesto de 2297 millones de pesos— como el desarrollo del lanzador satelital Tronador II y el proyecto SARE, de satélites de arquitectura segmentada. También se refirió a los cambios en la dinámica del sector espacial con la llegada de muchas empresas a este sector, a por qué la CONAE “no está en tema” con respecto a los satélites geoestacionarios de ARSAT y de su confianza en el apoyo al plan espacial por parte del Gobierno, pese a los recortes que sufre el sistema científico-tecnológico argentino.

¿Cómo definiría al momento actual de la política espacial argentina?

El plan espacial que abarca los próximos 11 años ha sido aprobado por el directorio de la CONAE y está a la firma del presidente. Hubo una total continuidad con respecto a la ejecución del plan espacial. Nunca hemos encontrado una administración que no nos apoyase.

Pero hubo retrasos en proyectos como el de arquitectura segmentada por limitaciones presupuestarias.

Una cosa es el plan espacial que yo preveo y luego el decreto que lo aprueba, que suele ajustar la ejecución a las reales disponibilidades presupuestarias. Esto nos ha pasado con todos los Gobiernos, uno no puede vivir creyendo que está en un repollo. Puede ocurrir que haya años en que se aceleran ciertas cosas y otros en los que se diga “tengo otras prioridades”. Eso va más allá de las demoras que uno pueda tener por cuestiones técnicas, porque cuando uno se mete en proyectos muy avanzados está casi en el límite de lo desconocido y se puede encontrar con sorpresas.

¿El próximo hito es el lanzamiento del SAOCOM?

Sí, el SAOCOM es el próximo gran objetivo, al que le va a seguir el lanzador satelital. El corazón del nuevo plan es la arquitectura segmentada. Pero ese corazón no sirve si no tengo el lanzador, está todo concatenado.

“Cuando tengamos la versión operativa del lanzador satelital la exigencia será que el 90% del costo sea de origen nacional”, dice Varotto.

¿Por qué? ¿Por costos?

Lo puedo hacer, pero si los costos de los lanzamientos los tengo que pagar a precios internacionales se vuelve inviable. El lanzador nacional tiene la gran ventaja de que es totalmente escalable, lo único que uno cambia es la cantidad de motores y de combustible. Cuando tengamos la versión operativa del lanzador la exigencia será que el 90% del costo sea de origen nacional. Si logramos aplicar la misma idea para los satélites de arquitectura segmentada es evidente que vamos a tener componentes accesibles y un impacto en la economía nacional.

¿En qué estado está hoy el desarrollo del lanzador satelital?

Decidimos interrumpir el desarrollo de los vehículos experimentales (la serie VEX) porque consideramos que con lo ya hecho no íbamos a aportar mucho más con otro experimental que lo que aportaría el modelo tecnológico. Hoy disponemos de facilidades que no teníamos cuando encaramos los experimentales, por lo que vale la pena detenerlo para bajar costos, que es un problema real. ¿Se asumen más riesgos? Sí, se asumen, pero consideramos que podemos hacerlo y que se compensa con el ahorro en costos.

¿Para qué fecha estiman tenerlo listo?

En este momento estamos construyendo la base de lanzamiento en Bahía Blanca. Lo que sí está muy avanzado en la base de Pipinas es la manufactura de la parte estructural, tanto del vehículo como de los tanques de combustible. A fines del año que viene deberíamos tener un vehículo lanzador satelital. No hablo del lanzamiento, ¿eh? Eso dependerá de muchas cosas, desde la asignación de recursos hasta de algún tipo de dificultades que podamos encontrar.

Empresas como SpaceX están haciendo pruebas con cohetes reutilizables. ¿Qué tan lejos se está tecnológicamente de eso?

No hay razón para que nuestro proyecto no sea así, pero no lo vamos a probar ahora porque no es el objetivo. Es un tipo de tecnología que se puede elegir, entre varias. Es probable que nosotros lo recuperemos en la zona de separación. Cada tecnología también depende del propósito y de otros factores. De hecho, si SpaceX avanza con el proyecto del viaje a Japón en media hora lo van a tener que recuperar en el mar.

¿Cómo impacta la creciente ola de empresas que ingresan en la actividad espacial?

Es normal que aparezcan empresas y que se encuentren soluciones más sencillas que las elegidas por las agencias espaciales, que no buscan un negocio. El problema es que, así como cuando empezó la aviación no había regulaciones, en la parte espacial hace falta que se haga algo en cuanto a la proliferación de desechos en órbita, es algo que se está viendo en Naciones Unidas.

Recambio generacional

¿Qué quedó de la idea de crear una agencia espacial latinoamericana?

No tuvimos el acompañamiento de Brasil como hubiésemos querido. Pero en algún momento se tendrá que dar porque habrá emprendimientos que un solo país no podrá encarar.

No mencionó la misión SABIA-Mar (Satélite Argentino Brasileño para Información del Mar) entre los proyectos. ¿Brasil se está desligando?

Es un proyecto que tiene su propia prioridad porque es binacional y viene con financiación del CAF (Banco de Desarrollo de América Latina), lo que establece ciertos plazos. En la forma en que fue diseñado el proyecto, aun cuando Brasil se atrasara, eso puede tener ciertas ventajas. Como la misión estaba diseñada para que la revisita sobre costas argentinas y brasileñas tuviera una cierta periodicidad, la forma de la Argentina hace que con uno de los satélites se pueda cubrir lo que necesitamos. Obviamente, con dos satélites habría más periodicidad, pero si ellos llegan más tarde en realidad es como si la misión prolongara su vida.

¿Considera que la Argentina podría posicionarse como un exportador de satélites así como lo ha sido de reactores? INVAP está asesorando a Paraguay al respecto…

No se pueden comparar ni las tecnologías ni las épocas. Un satélite no es lo mismo hoy que 20 años atrás. Veo más factibles los proyectos conjuntos, de los que también puede salir un producto exportable. También pueden ofrecerse ciertos servicios asociados, como análisis de imágenes. Cuando tengamos la arquitectura segmentada sí podremos ofrecer algo, porque hará cosas que los satélites pequeños no pueden hacer en cuanto a capacidad de generación de información durante toda la órbita y con una alta precisión. Entonces, si uno puede ofrecer con arquitectura segmentada un servicio equivalente al de un satélite de 10.000 kilos, en la que si falla algo se lo puede reemplazar y en la que se pueden agregar instrumentos con nuevos satélites, es probable que ahí haya un mercado para exportar, tanto en satélites como en servicios.

“Es responsabilidad de los gobiernos decidir qué es lo que conviene y en su momento se decidió que lo mejor era que la parte de comunicaciones fuera gestionada desde otra dependencia. Se está gestionando de esa forma, como un servicio, con una empresa de telecomunicaciones que tiene satélites pero podría no tenerlos. Y la CONAE no está en el tema”, dice Varotto.

¿Cambió algo en la CONAE al quedar bajo el paraguas del MINCYT?

Es muy difícil comparar con lo que pasó antes. Durante muchos años dependimos del Ministerio de Relaciones Exteriores porque se consideraba que la actividad espacial era una herramienta de política exterior y se usaba realmente como eso. Hoy, en la forma en que se está desarrollando la actividad espacial en el mundo, el lugar natural es el MINCYT. Y el involucramiento del ministro, que es el presidente del directorio de la CONAE, y de los secretarios, lo demuestran.

Si uno mira la política satelital de la última década ve una especie de monstruo de dos cabezas, con el manejo de los satélites científicos en la CONAE y el de los satélites de comunicaciones en ARSAT. 

¿Deberían estar juntos?

Nosotros no hacemos ese tipo de planteos. Originalmente lo estaban. Antes de que se creara ARSAT, los desarrollos para el posible uso de satélites locales los hacíamos en la CONAE, por encargo del mismo secretario que después decidió que pasara a otra dependencia. Es responsabilidad de los Gobiernos decidir qué es lo que conviene y en su momento se decidió que lo mejor era que la parte de comunicaciones fuera gestionada desde otra dependencia. Se está gestionando de esa forma, como un servicio, con una empresa de telecomunicaciones que tiene satélites pero podría no tenerlos. Y la CONAE no está en el tema.

¿Y a usted le gustaría que estuviera? ¿Se podrían generar sinergias?

Ni me gusta ni me deja de gustar. Hay diálogo, está todo en orden.

Hace algunos unos años, durante una presentación que hizo, se refería a cómo un país como la Argentina podía ingresar en la sociedad del conocimiento y planteaba que eso tenía que estar apoyado en grandes proyectos nacionales traccionados por el Estado, porque las empresas no suelen tener recursos ni vocación para hacerlo.

Lo sigo sosteniendo y más para un país como la Argentina.

¿Le parece que eso está pasando ahora?

Bueno, el plan espacial es un buen ejemplo. El CAREM es otro ejemplo en la parte nuclear, este Gobierno lo está manteniendo. Lo que pasa es que hoy en día se habla mucho de un color o de otro.

Le preguntaba por las políticas que se están implementando.

Por experiencia, yo siempre parto de la base de que el que llega la función pública busca el bien común. Se pueden cometer errores, obviamente. Pero si uno explica claramente lo que está haciendo y que contribuye al bien común, va a tener continuidad. Eso es lo que nos ha pasado en la CONAE.

Tiene una extensa trayectoria con muchos reconocimientos, fue el creador de INVAP y desde hace más de 20 años está a cargo de la CONAE. ¿Qué lo motiva hoy en día?

Uno siempre quiere ver realizado todo lo que hace. Obviamente, todo lo que tiene que ver con el plan espacial. Pero lo que quiero es que las nuevas generaciones tomen la posta con la misma filosofía que a mí me enseñaron y que uno trató de transmitir. Sucede algo así en INVAP, donde se está produciendo un recambio generacional, pero tratando de mantener los mismos principios, en la CONAE estamos preparándonos para lo mismo: generar una renovación y que perdure la forma de hacer las cosas

tss

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Argentina prepara otro lanzamiento del Tronador (Otro Capítulo )

Según informa la CONAE (Comisión Nacional de Actividades Espaciales), se prepara otro lanzamiento de prueba del sistema de lanzador Tronador, específicamente de un vector VEX-5ª, que forma parte del programa satelital nacional. El lanzamiento, que se espera para los próximos días, condicionado por la climatología imperante en la zona de la Bahía de Sam borombón, ya fue alertado por la Prefectura Naval Argentina que, en sus comunicaciones a los navegantes, advirtió sobre limitaciones de movimiento de buques sobre el sector para las próximas jornadas.

Recordemos que el Proyecto Tronador II se integra mediante una serie de vehículos experimentales (VEX), suborbitales, con control de vuelo, con el objetivo de demostrar la madurez tecnológica de los componentes de los subsistemas de propulsión, aviónica y estructuras necesarias para lograr un lanzador con optimas performances. La configuración para el lanzador Tronador II está compuesta de dos etapas. Se recurre al uso de monometil hidracina como combustible y tetróxido de nitrógeno/ácido nítrico como oxidante para la etapa superior, mientras que para la primera etapa –la de mayor empuje requerido y más consumo de combustible- los propelentes son oxígeno líquido y kerosene de calidad especial, que es producido por la misma CONAE y la empresa Y-TEC. La prosecución del programa es una buena noticia, para los desarrollos de alta tecnología que llevan adelante algunos organismos científicos nacionales.

NOTA: La prueba del cohete VEX 5-A del proyecto espacial Tronador II fue suspendido el dia 22 de noviembre pasado , por razones “técnicas” pocos minutos antes del lanzamiento desde la base espacial de Punta Indio, informó la Comisión Nacional de Actividades Espaciales.

“La CONAE informa que a pocos minutos de realizarse el lanzamiento, por razones de índole técnica, se ha suspendido la prueba del Vehículo Experimental VEX5A previsto para el día de la fecha. Se espera poder dar más información hacia la noche o mañana”, informó la comisión.



Esta tercera prueba iba a hacerse cuando los condiciones meteorológicas lo permitieran, desde las 6 de la mañana de hoy en que se había establecido una "ventana" favorable para el despegue. Desde hace días un equipo de 70 miembros de la CONAE trabaja en la zona de Punta Indio, en el paraje Capetina donde está la plataforma de lanzamiento, y en la localidad de Pipinas sobre la ruta 36, donde se encuentra el centro de control.

http://www.skyscrapercity.com

viernes, 7 de octubre de 2016

Se reactivó la construcción del centro de lanzamiento "Centro Espacial Manuel Belgrano" de la CONAE

“Los primeros lanzamientos de satélites están programados para el año 2019 y esto evidentemente demandará una prestación de diferentes servicios de baja, mediana y alta complejidad. Emprendedores tecnológicos de todo tipo se asentarán en esta región para su desarrollo. 

El mundo hablará de Coronel Rosales con la planta de lanzamiento “Centro Espacial Manuel Belgrano ”, así lo consideró el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación provincial Jorge Elustondo, quien recorrió junto al intendente municipal, Mariano Uset, la planta de lanzamiento de satélites de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), que se construye en terrenos de la Base Baterías.

El ministro pudo apreciar el avance de la construcción, que incluye en esta fase la iluminación general del predio, los cuatro pararrayos que sostienen al lanzador, el camino de acceso, la fibra óptica y el centro de comando distante del punto de lanzamiento a cuatro kilómetros de distancia.

Luego de un imapasse impuesto por el cambio de autoridades a nivel nacional, el proyecto Tronador se ha visto reactivado plenamente en lo concerniente a establecer en nuestro medio dicha planta de lanzamiento de satélites, inserta en el plan de desarrollo tecnológico generado hace más de una década por el ingeniero Conrado Baroto y anunciado en la ciudad en el año 2013.

La reciente visita del presidente Mauricio Macri al centro experimental de Punta Indio, junto a la gobernadora María Eugenia Vidal, fue otro indicio concreto de la reactivación a pleno del proyecto espacial de la CONAE.


Polo de desarrollo educativo tecnológico


“Me vuelvo sorprendido. Es mi primera visita a la ciudad. Uno siempre recibe referencias e información de cada localidad y anteriormente había pasado por lugares cercanos a Punta Alta, pero no tuve la oportunidad de llegar hasta acá y me llevo una muy buena impresión”, señaló en otro orden el titular de la cartera más nobel del gabinete provincial.

“Coincido plenamente con el intendente Mariano Uset en que aquí está todo por hacer. Coronel Rosales es un ámbito de oportunidades; sin que suene esto como una frase hecha. El potencial de la ciudad y la zona es real. Es muy valioso el recurso humano que la región posee; hay mucho talento, las fuentes de capacitación y la diversidad de esos recursos es muy notable”.

Destacó fundamentalmente la sinergia que puede establecerse entre los actores vinculados con el conocimiento y la Defensa Nacional al considerar que es parte del capital social “contar con la Base Naval como valor agregado muy importante al potencial regional. La articulación con los distintos sectores de la Marina redunda en una excelente formación de recursos humanos, sumando al aporte del sector universitario. La Universidad Provincial del Sudoeste, la Universidad Nacional de Sur, la Universidad de Tandil y el CONICET son algunos de esos centros formadores. Todas las condiciones están dadas”, concluyó Elustondo.

http://elrosalenio.com.ar

sábado, 10 de septiembre de 2016

Carrera espacial: Macri lanza proyectos en innovación tecnológica

El Presidente recorrió la base del lanzador VEX5, emplazado en ese lugar para el lanzamiento del El Tronador II, un cohete multietapa de un solo uso proyectado para colocar satélites en órbita polar y para enviar cargas a órbitas bajas




Contando con la presencia del Presidente Macri, se anunció un plan con 12 proyectos estratégicos en el Polo Espacial de Punta Indio donde se desarrolla el lanzador Tronador II



El presidente Mauricio Macri, la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, y el titular de la cartera de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, recorrieron hoy el Polo Espacial Punta Indio, con motivo de la presentación de Innovación Colectiva – Ciencia y Tecnología para vivir mejor. Se trata de una iniciativa que brindará servicios de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) a los ministerios nacionales, para atender demandas sociales insatisfechas e impulsar áreas clave de la economía. Durante el anuncio se presentó el primero de los proyectos, vinculado con la industria satelital.



“Este es un día para festejar, porque demuestra la decisión política de recurrir a la ciencia y la tecnología como herramientas para el desarrollo de la sociedad y la economía. Esto, en definitiva, hace a la distribución del ingreso y al acceso a una mejor calidad de vida para la población”, destacó Barañao. El Ministro explicó que la propuesta apunta al diseño y ejecución coordinada de acciones de gobierno que involucren la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación productiva, para responder a objetivos definidos como prioritarios en todas las jurisdicciones del país.



Por medio de Innovación Colectiva, la cartera de Ciencia brindará soporte a otros organismos del Estado para que implementen sus propios planes estratégicos de una manera más eficiente, a partir de soluciones novedosas que ayuden a reducir tiempos de realización y costos, al tiempo que beneficien su estabilidad.

A su turno, la gobernadora Vidal expresó: “La labor que la Comisión Nacional de Actividades Espaciales lleva adelante es inspiradora, porque demuestra que el esfuerzo vale. Ahora, nuestra misión es trasmitir a los jóvenes ese entusiasmo por aprender, por progresar, por convertirse en los futuros ingenieros y químicos que necesitamos para que nuestra vida y la de nuestros hijos sean mejor. De eso se trata, al final del día, la innovación: en más inclusión y menos pobreza”.

Por su parte, el presidente Macri señaló: “Estas 12 iniciativas servirán para dar respuesta, para ocuparnos de las poblaciones más vulnerables, que incluso están tan cerca de esta base aeroespacial.



Porque debemos dar soluciones a sectores invisibles para el Estado por mucho tiempo”. 

A su vez, sostuvo“Somos un país con mucha calidad y capacidades; ahora hay que extenderla a todos los sectores”.

De este modo, se enmarcó la labor del Ministerio de Ciencia junto a la CONAE para impulsar la construcción local de partes para satélites y lanzadores. El proyecto, que aspira al crecimiento de PyMEs especializadas en el segmento, pone énfasis en la generación de conocimiento científico y tecnológico, con miras a expandir el rol de la Argentina en el mercado internacional de bienes con alto valor agregado.

El Jefe de gabinete de Ministros, Marcos Peña; el director de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), Conrado Varotto; el secretario de Articulación Científico Tecnológica, Agustín Campero; y el subsecretario de Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Jorge Aguado, también participaron durante la presentación.

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